Páginas

♥
Entra y siéntete en casa...

domingo, 3 de septiembre de 2017

Retornos





 El verano había acabado y con él las vacaciones.  Lejos de angustiarse y lamentar la rutina, ella sentía una suave sensación de alivio y tranquilidad.

Él había estado todo el verano con su hermana enferma, en un pueblo cerca de la frontera sur portuguesa. Donde apenas llega la cobertura de telefonía y los días van al ritmo de uno. 

Ella había estado en casa  la mayor parte de ese verano. Lo entretuvo ágilmente para que la espera no se le hiciera eterna, aún así hubo días eternos, días que fueron como el más largo de los veranos.

Habían pasado algunos días de Septiembre.  Todos habían vuelto al trabajo, al colegio,  a los horarios cerrados, a las agendas y almanaques.   Esa noche llovió, las temperaturas bajaron notablemente.  Era lunes, le tocaba descanso en su cuadrante laboral. Aún estaba en la cama cuando escuchó el timbre de la puerta, de esa forma tan... tan de él.  Abrió los ojos y agudizó el oído. -Quizá estuviera aún soñando-.   Se levantó, descalza y presurosa al volver  escucharlo.  Abrió la puerta y allí estaba, con esa cara de hombre que vuelve a pesar del tiempo que se distanció. De hombre que retorna  a ese espacio que lo hace sentirse vivo.   "Hola "   "Hola"

Expandió su tórax con ese gesto inequívoco de macho alfa e hizo una de esas preguntas que marcan seguridad.  ” ¿No le das un abrazo a papi?”   Ella se acercó sonriendo y se hundió en él.  "¿Me has echado de menos?"  Ella no dijo nada solo asintió con la cabeza.   "Estaba deseando  volver a casa y sentir este culito entre mis manos" Acarició con suavidad el glúteo de la mujer.   Ella  subió la mirada y se dieron un suave beso en los labios.  La cogió en brazos y entraron en casa.


Ella le había pedido unos minutos.  Él descansaba en mitad de la cama, miraba a la pared desnudo, observaba pequeños cambios en  esa habitación tan conocida.   El pasillo y la habitación estaban en suave penumbra. Ella paró a los pies de la cama.   Pero...  las vistas le provocaron una de sus mejores sonrisas. Gateó  hasta llegar  a la cinta roja.  Abrió su regalo.  El desayuno se quedó esperando en el jardín. El verano había terminado.





14 comentarios:

  1. Que buen regreso.El otoño se adivina "caliente".
    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Hacer que el amor sorprenda para que no se ponga cómodo, muy bueno, un abrazo Nieves!

    ResponderEliminar
  3. Hola Nieves!

    A mi no me importa el regreso. Sobretodo porque implica el fin del calor!

    Besos

    ResponderEliminar
  4. Vamos, igual que lo mío... grrrrrrrrr

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. El final de las vacaciones no es triste para todos.
    Besos.

    ResponderEliminar
  6. Con una "rentrée" así bien vale perder de vista al verano...

    Un beso muy fuerte y...¡feliz mes de septiembre!

    ResponderEliminar
  7. El desayuno para después.
    Besos 🌹 🌸 💐 🌼 🌷

    ResponderEliminar
  8. es lo que tienen las separaciones: el reajunte.

    ResponderEliminar
  9. Interesante historia y diferente
    Besos

    ResponderEliminar
  10. Muchas gracias amig@s. Sin duda la vida es esto, veranos e inviernos largos, reecuentros y olvidos... todo según toque, según vaya la vida.

    Besitos :) Y sed felices

    ResponderEliminar
  11. En verano puede pasar cualquier cosa, ya que como es tan largo da mucho de sí.

    Besos Nieves.

    ResponderEliminar
  12. Así como ese reencuentro, no importa que empiece el verano otra vez!!! jajajaja

    Besos

    ResponderEliminar
  13. Gracias Rafa
    Gracias Liliana

    El verano puede durar lo que quiera durar en nuestro corazón.

    :) Besitos

    ResponderEliminar

Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....