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viernes, 22 de septiembre de 2017

Lejos




El teléfono suena en algún momento de la tarde. Dante está al otro lado  de la línea.  Tan lejos que no siente el pálpito de ese corazón tranquilo y libre.

Ella le saluda  con sonrisa de tele operadora. Dante le habla con voz cansada.  Le duele la espalda, tiene las manos destrozadas por la falta de costumbre de trabajo duro, se ha quemado la cara por el sol, apenas duerme por la noche  "No puedo dormir sin ti " -añade en voz mas baja buscando complicidad-.   "Ya no estoy para trabajar en el campo, estoy viejo.  Cuando vuelva aceptaré el trabajo de jardinero, aunque sea por ese mísero sueldo. Te pintaré en el jardín con esos pantaloncitos tuyos.  Y quiero que me hagas tu bizcocho, ¿ Me lo harás? "  
Ella asiente con la cabeza y esboza un "SI. ¿El de fresa?"

Dante aclara que prefiere de CoCo.  Ambos sonrien. "Tengo ganas de  dormir contigo y oler a ese gel de coco tuyo. Sé que cuando vuelvas estarás muy liada pero pasaremos los fines de semanas juntos. ¿Vale?"
Ella asiente con la cabeza y esboza un "SI. Yo también tengo ganas de verte"

Dante suspira, respira profundo expandiendo el tórax.  " Te hecho de menos canija. No fue buena idea marcharme, lo sé, lo noto en tu voz. ¿ Te va bien en el curro?"

Ella asiende con la cabeza y esboza un "SI. La cosa va tranquila pero tenemos un par de proyectos nuevos"



Dante le dice  que cuando vuelva parecerá un "pies negros", que la noche antes vomitó por beber tanta agua.  Que quiere volver a casa para hacerle el amor y le recuerda algún capítulo de los últimos días que pasaron juntos.


Ella, esta vez prefiere guardar silencio. Sabe que su tiempo acabó, la sensación de desierto y vacío. Sigue escuchando a su viejo amante. Su amante patoso lleno de soledades y libertades utópicas, amor que viene y va, remolino de miradas, viejo arcoíris gastado como  papel de pared.  Escucha como se despide con un hasta mañana. Cuelga el teléfono sin escuchar ese te quiero sincero. Sintiendo el escalofrío de  lo poco que contar. Del desierto de la nada.  

Abandona el teléfono en la mesa. Recuerda aquellas palabras, aquellas que le dijo su primer amor, ese amor único y  verdadero mucho antes de él...

"Cuando seas débil aparenta ser fuerte. Cuando seas fuerte aparenta debilidad"







11 comentarios:

  1. A veces es mejor dejar creer a quien lo necesita que nada cambió, si está lejos se sentirá reconfortado, y si es lo que necesita está bien, un abrazo Nieves!

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  2. Hola Nieves.

    Intensa historia como todas tus entradas. Me gusta mucho esa última frase. ¿Me dejas que la adopte?

    Besos.

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  3. Fenomenal entrada, y el último párrafo genial.

    Besos Nieves.

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  4. Y los que no podemos aparentar qué hacemos?

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  5. Siempre hay una persona que sabe que se ha terminado antes, mucho antes de que la otra se entere.

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  6. La distancia es peligrosa para los amores.
    Buen relato.
    Besos.

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  7. Una historia tuya romantica soñadora
    Buena semana, aqui comenzamos la primavera, allà comenzaràn los amarillos y ocres, hermosos colores del otoño
    Besos

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  8. Nunca llamaba, lo veia como perdida de tiempo

    Besos

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  9. Al parecer ya no están en la misma onda.
    Muy bien escrito, Nieves.
    Besos 🌹 buen finde

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  10. El reloj del amor rara vez esta sincronizado con la otra persona, todos tenemos un ritmo. No todos llegamos justo a tiempo. Algunas veces el reloj se para. Aunque otras veces, otras veces la sincronización es de latido suizo.

    Gracias amig@s por venir a casa y saludarme.

    Besitos!!

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....