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miércoles, 31 de julio de 2019

Mi verano

Últimamente me acuerdo mucho de mi abuelo . Sobretodo de noche cuando me acuesto, casi siempre es el último pensamiento antes de quedarme dormida .  " Ay abuelo si pudiera contarte. O si pudieras verme".  Justo este verano hace 30 años que me dejó... bueno a mi y a todos.
Ahora estoy viviendo en un lugar que a él le gustaba mucho. Ahora entiendo muchas  cositas que cuando era niña no entendí.  Su secretos para hacer paella de conejo. Su forma de llamarme cariñosamente. Ese idioma que "inventaba" para crear misterios en sus historias.

Me gustaría contarle que este verano he vuelto a visitar la cueva del pirata Dragut.  Pirata que aterroriza al pueblo de cullera hace ya centenares de años. Este pirata amigo de barba roja tuvo en aquella cueva secuestrada a toda mujer y niño del pueblo para cobrar una montaña de monedas a cambio de su liberación .
Cuanto miedo pasarían. Cuanto terror en aquellas mismas paredes de roca viva que hoy recorriamos con sonrisas y despreocupación veraniega.  Recordé que yo solia ser pirata, que soñaba con islas y tesoros, que la marea me traía  piedras y plumas...

También me gustaría contarle que aún me trae cosas,  cosas que son únicas e irrepetibles... Uno de esos días de verano caluroso al máximo, con alerta naraja por altas temperaturas fui a comprar como tocaba en mi horario cotidiano.  Camino de vuelta a casa lo encontré ... si. Estaba en la acera. Derritiendose como un helado de vainilla, sólo que no era ningún helado sino un bebé gorrión . Tuve que poner esa cara ... si. Esa cara de no podemos ignorar lo que vemos ... y mi acompañante que es un hombre  bueno lleno de valores y amor a la naturaleza cogió el gorrión con sumo cuidado en una mano, el carro de la compra en la otra y yo apoyada en su brazo. No debió ser fácil pero es un tipo fuerte y aunque puso una mueca pensativa de "como lo haría" no se quejó  y nos lo llevamos a casa,  no os puedo negar que no daba mucho por su vida ... estaba muriendo y sino era así al menos la parca lo había mirado de reojo ...

Y ya hace algunas semanas de aquella tarde infernal. Y gorrión - así lo llamo porque ningún pájaro libre puede tener nombre - pasa sus últimos días conmigo antes de que sea libre .
Aunque libre fue siempre. Una mañana estuvo tres horas en la galería. Pensé que era el dia que echara el vuelo,  pero no . Igual que se escurrió por la puerta volvió airoso como el hijo pródigo .  Me hizo tanta gracia y fui tan feliz de su vuelta que pude hacer una foto de su regreso . Mi amor más de un día sale corriendo de casa,  se despide  a toda prisa " adiós  me voy" y la explicación es que le da de comer antes de ir a trabajar, cuando vuelve siempre le saluda y le da una vueltesita por la casa. Yo le pregunto que cuando lo llevaremos al árbol porque le ha buscado un árbol donde ha visto muchos gorriones. Él me dice que aún no está preparado ... imagino que le gusta tenerle en casa.

Pero algún día dentro de muy poco volará libre y puede que nos recuerde o puede que no pero nosotros lo recordaremos y pensaremos alguna que otra vez  por donde volará ...

 Este verano me acuerdo de mi abuelo y le contaría mil cosas. Si abuelo,  estoy aquí en esas tierras que recuerdan al Edén.

lunes, 8 de julio de 2019

Un mundo .





Él era escritor, tenía algún que otro trabajo pero su mirada, sus manos y su forma de expresarse era de un escritor,  y de los buenos.

Ella no era joven pero si inexperta en la mayoría de las cosas de la vida.

Si algo le gustaba a la chica de ojos cambiantes era los desayunos compartidos con su hombre,  ya que la mayoría de sus desayunos eran en solitario, rápidos y sin contemplación.

La luz del amplio ventanal de su bonita casa resaltaba  la belleza de su hombre,  siempre transmitía una calma especial y sus ojos siempre bonitos, eran aún más en aquellos momentos en el que ella practicaba la contemplación ...
Recordaba los besos y las caricias nocturnas,  aún lo sentía dentro de ella.  Lo amaba, lo había amado siempre,  incluso cuando decía que no lo amaba en los albores de su tiempo, incluso entonces lo amaba .

Él cuidaba de ella, cura sus heridas , porque ella es patosa y cada tanto se hace algún raspón.  A veces le riñe,  para que tenga cuidado, otras veces la abraza entre sus brazos, ella se unde en su tórax;  ella es pequeñita y él es un tipo grande;  fuerte y musculado, duro y hermoso.  Cuando pasea desnudo por la casa ella lo mira, sonríe pícara, es como tener su propio "David".

Entonces en pleno desayuno él la mira sintiéndose observado, ella le sonríe y él le cuenta lo que le ronda por la cabeza en esos momentos. Ella ... Ella piensa que el tiempo junto a él pasa muy deprisa, quizás demasiado, piensa que será su hombre toda la vida y más allá de la vida, que lo desea y lo ama, lo ha amado siempre, incluso cuando  decía que no lo amaba en los albores de su tiempo, y sabe que aún si algún día la mala fortuna llega y su tiempo termina, incluso entonces lo amará, en silencio y en secreto,  porque tanto deseo y amor no pueden morir nunca.

El día comienza con sus quehaceres, ella está en la cocina, él la sorprende cogiendola en brazos y llevándola a la cama donde la deja en el colchón, la desnuda,  la contempla unos segundos antes de hacerla suya con  la fuerza de un caballero que conquita tierra fértil... la observa como se rinde, como se entrega y se deja morir unos segundos, segundos eternos que valen UN MUNDO .