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Entra y siéntete en casa...

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Aquí fuera



Fuera quedarán los perros,
 Los hechiceros, los fornicarios, 
Los homicidas, los idólatras 
Y todos los que amen y practiquen la mentira.  
El diablo, la bestia y el falso profeta.
Ignoro mi procedencia,
Aún así me siento libre aquí fuera,
 me reconoceréis por mis actos,
Soy uno de vosotros.
Estoy en casa.






domingo, 10 de diciembre de 2017

Rana




Erase un niño con un padre borracho. Erase un niño cansado de porrazos, golpes, gritos y escondites.  Escondites donde leía durante horas para que ese padre no lo encontrara. Y fue ahí donde leyó un libro de esos de Remedios caseros de tía Enriqueta,  Radicar problemas con el alcohol - Ese era el título de aquél capítulo-.  Lo leyó atentamente.  Indicaba paso a paso todo lo que había que hacer.  Parecía sencillo.


Cogió la rana en su colegio, sabía bien  donde estaban, más de un día había cogido alguna para  meterla dentro de la mochila de Ana, la niña mas bonita del colegio. Le gustaba verla gritar y escuchar como pronunciaba su nombre asustada para que quitara aquel "repugnante bicho"  de su mochila de princesas.

Camino a la escuela gastó la paga semanal en una botella de vino, metió la pequeña rana y la mantuvo allí dentro todo un día.  Cambió el vino a otra botella y tiró la que contenía la rana ahogada en vino.

A la hora justa puso el vino en la mesa y su padre no lo dudó, comenzó a beber. Se lo bebió todo. Cantó y durmió  varias horas.

Al día siguiente, a la hora de costumbre el padre colocó su botella de vino y comenzó a beber, ese día el vino le sentaba mal.  Le dolía el estómago, no estaba muy católico. Vomitó y y se acostó con mal cuerpo.  Al otro día a la hora de costumbre colocó su botella y le dio un trago  con desgana, hoy tampoco estaba mejor.   Al siguiente colocó la botella de vino. El olor le producía nauseas.  Después de algún tiempo dejó de intentarlo. El vino ya no era bienvenido en aquel cuerpo delgado y borrachín.


La Rana no había muerto en vano.  Con su muerte había regalado una nueva vida a un hombre ahogado en vino hasta aquel día y sobre todo la paz a una  esposa cansada y aquel niño olvidó los escondites y como no, mantuvo en secreto que había matado a una rana para salvar a su familia.