Páginas

♥
Entra y siéntete en casa...

viernes, 10 de marzo de 2017

Contigo




Recuerda haberlo dejado ahí detrás, en el pasado olvidado, sin embargo allí estaba en su presente más incierto.  Aquel muchacho perdido había resurgido como hombre reflexivo y con esa comprensión perfecta para esos momentos  que una mujer adulta y soltera necesita.
Aquél hombre había encontrado hábilmente una de esas grietas del corazón  maltrecho de ella.  Una mujer que se esforzaba en creer y no perdía la esperanza  de encontrar.
Ella no era religiosa pero había leído la biblia. Cuando tenía aquel tipo reflexivo y comprensivo junto a ella lo agradecía. Sin embargo era como el susurro de esos diablillos que te tientan con esos pequeños placeres de la carne. Era como aquella historia de serpiente y manzanas. Él se sienta junto a ella y comparte el tiempo, siempre encuentra ese momento perfecto para proponerle hacer esas cosas,  podrían hacer esto, aquello, le quiere hacer el amor todo el rato, quiere que ella se lo haga,  que olvide todo eso que le impide y que le frena llegar a ese momento de placer y sexo con él, y que él tanto desea. A veces ella detiene su cháchara de golpe, otras se siente más divertida y le deja hablar, y  escucha   todas esas cosas que quiere hacerle  y que a él le gustaría que le hiciera, escucha como le aclara que la tiene grande y que nunca falla.  Ella se ríe.  Y él sabiendo la respuesta le pregunta si la convenció.   Ella se pasa los dedos por su flequillo con una amplia sonrisa, llena de paciencia y comprensión vuelve a rechazar esas  lujuriosas siestas y madrugadas.  Él le coge la mano y pasa sus dedos por el esmalte de uñas color azul, si cambias de idea me llamas sea la hora que sea. Le da un beso en la mano.  Y la conversación deriva ágilmente a temas más mundanos.

No creáis que ella es una mojigata, ella tiene sus propias tentaciones, también le invaden esas ganas de hacerlo,  sus pupilas se dilatan  al pensarlo, un sutil escalofrío le invade al pensarle. Espera pacientemente que los tiempos le sean favorables. Que ese deseo no se pierda y poder fundirse en ese hombre por el que guarda las ganas. Espera que él la mire, la descubra y vea en sus ojos todas esas cosas que le guarda.  Ella no quiere perderse en los placeres y en las risas de esos momentos que todos alientan en aprovechar con un hombre destinado al  olvido.  Ella mira esa puerta roja... se atusa el flequillo, te piensa, espera, tenlo claro, no lo dudes.  Aunque insinue  historias para no pasar por mujer solitaria solo son cuentos que inventa.  En ella no hay mayor deseo y tentación que tú.  Pese a que en estos días que vivimos el sexo es tan fácil, ella hace  mucho que no lo hace. Ella quiere hacerlo si... quiere hacerlo solo contigo.






9 comentarios:

  1. Ella quiere lo mejor de lo mejor.
    Hace bien.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Ella es una romántica que no busca solo el placer físico, que es fabuloso pero efímero.
    Quiere abrirle el alma y mostrarle su mundo escondido.
    Me gustó, Nieves.
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. ... al final ella cederá y seguirá esperando

    Besos

    ResponderEliminar
  4. Me encantó Nieves!

    =))))

    Besos :DDD

    ResponderEliminar
  5. Precioso relato, Nieves, tan bien detallado.
    Ella sabe lo que quiere y espera el momento adecuado.
    Besos 🌹

    ResponderEliminar
  6. El quiere.

    Ella quiere.

    Es cuestión de tiempo.

    Y mejor que sea mas pronto que tarde.

    ResponderEliminar
  7. Querer es poder...El tiempo, las dudas, el qué dirán, el miedo a volver a equivocarse...Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Que se encuentren ambos en la misma sintonía, sería una lástima dejar pasar el tiempo, que no es eterno, un abrazo Nieves!

    ResponderEliminar
  9. Muchas gracias amigos por estar siempre atentos a mis relatos y compartir vuestros pensaminentos.

    Mil besitos y feliz día !!

    :)

    ResponderEliminar

Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....