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sábado, 13 de diciembre de 2014

Turbulencias ~3~



La mañana llegó más rápido de lo que a Jimmy le hubiera gustado. Despertó  con la voz del padre de Meli, que en pie como un guerrero Sioux lo reclamaba a los pies de la cama.

- Eh muchacho, levanta el culo que tenemos un tema pendiente.

 Al asegurarse de que el muchacho abría los ojos desapreció escaleras abajo.

Cuando llegó a la mesa Charlotte le dio los buenos días con una amplia sonrisa y él pensó que sería buena idea darle un cariñoso beso. El "guerrero sioux" lo miró apretando los labios justo antes de dar un sorbo a su café. 

"Jimmy, me querrás acompañar a la zona de comercios donde estuvimos ayer, quiero comprar el periódico antes de marchar a casa"

"claro"

"Iría solo pero temo perderme callejeando, y perder la mañana por uno de mis despistes" Recalcó el hombre levantándose en señal de que no quería perder el tiempo.

Las chicas estaban encantadas de que los dos hubieran encontrado una buena conexión... Y eso que era un hombre de lo más tiquismiquis para la gente en general - apuntilló la madre de Meli hablando de su esposo-

...

Anduvieron varios metros por las frías calles camino a ninguna parte, porque los dos sabían que eso del periódico era una escusa para escapar de la vista de las "Angelicales féminas".


-Mira... Jimmy... Ya voy a hacer abuelo por culpa del "bala perdía " de mi hijo y no quiero que mi niña sea la próxima victima de un tipo sin escrúpulos que se mete en la cama de otra mujer, teniendo a su novia en la habitación de al lado y menos aún consentiré que esa otra sea mi Meli. 

- Perdóneme pero creo que se ha confundido y es lógico porque el momento daba la impresión pues que su hija y yo  pues no sé... la verdad es que no sé que es lo que creyó ver...

- Muchacho, no nací ayer, mis ojos lo vieron claro... y no creo que haya que reproducir ese momento en voz alta. Y que conste que he sido joven y he tenido mis cosas pero muchacho esta desvergüenza no es digna de mi Meli, ella es una niña educada y sensible.

- Lo sé, es una muchacha muy especial. Expresó Jimmy pensando que estaba siendo mas liviano de lo que había pensado.

- Tú eres un tipo listo, este año terminarás la carrera y serás un abogado respetado, tu futuro comenzará entonces y no creo que a tu Charlotte le gustara saber que andas asaltando camas...     créeme cuando te digo que no voy a consentir que engañes a mi  niña, ya sufrió lo suyo cuando aquel capullo la dejó por una de esas alocadas que fuman cosas raras.      Ella vale mucho. Charlotte es una buena chica. Las dos se merecen mucho más que un listillo que se divierte con ellas para vivir de gorra en la casa que pagan ellas.

- Mire.... yo... yo...

- Bueno, esto no tiene que ir a mayores, voy a estar atento a tus movimientos y como vea que esto perdura, tomaré medias...

En ese momento "presionó el botón del pánico". Estaría atento a sus movimientos, tomaría medidas... de pronto pensó en sus trapicheos, en sus negocios y en esa recompensa a lo Jesse James que mantenía la facultad.  Había visto en más de una ocasión  como una estupidez ajena al delito hacían desplomarse grandes imperios al margen de la ley, le pasó al mismísimo Al Capone.    De pronto asimiló la situación.  Se arriesgó a poner la problemática del amor en primera línea de aquella conversación.

- Yo... Yo es que las quiero a las dos. Y siendo sincero debo decirle que no podría desprenderme de ninguna de ellas. 

El padre de Meli paró en seco en mitad de la acera a escasos metros del quiosco de prensa.

- Aaaaah, claro, claro, era eso....  pretendes meter a mi niña en una relación de esas de película francesa, no?  Crees que eres el único tipo tan magnífico como para tener dos mujeres en tu vida.  Todos hemos mantenido en algún momento de la vida algún escarceo, alguna historia paralela,  pero cada una estaba en su lugar.

- Yo no quiero tener en la sombra a ninguna de las dos, yo quiero ser el compañero de las dos.

- Aaaaah, vale, a las bodas, bautizos y comuniones irías con las dos,  tendrás hijos con las dos, y mis nietos vivirán en una especie de comuna de letrados.... Esto es peor de lo que me imaginaba,  hijo... la juventud de hoy habéis perdido el norte.  Porque claro ahora doy por echo de que mi niña y Charlotte son partícipes de todo este despropósito... 

Jimmy mordió sus labios agrietados por el frío invernal. Y respondió con una afirmación.

El hombre se quedó en silencio. Compró un periódico y un paquete de cigarrillos que le dio a Jimmy. Éste no tardó en abrirlo y fumar su primer cigarro del día.
El camino de vuelta fue angustiosamente silencioso.

Cuando  entraron en la casa su esposa ya estaba preparada para salir de viaje vuelta a casa.  El hombre abrazó a su hija y le dijo algo al oído, algo que hizo que Meli  mirara a Jimmy de forma automática. Se despidió de Charlotte y después de Jimmy con un fuerte apretón de manos.

y se marcharon...






Charlotte volvió a lo cotidiano,  Meli aún emocionada por la visita de sus padres deambulaba por la casa sin saber exactamente que hacer.
Jimmy se quedó junto a la chimenea, extrañamente silencioso.  Fumaba un cigarro hipnotizado por el crepitar del fuego.
Meli se sentó a su lado y comentó en voz alta sus pensamientos.

- Que le has dicho a mi padre.

- La verdad.

- ¿LA VERDAD ?  ¿ Y que ha dicho?

- No sé, todo y nada. La verdad es que no sé si he escuchado amenazas o simples consejos. No he podido negar algo que vieron sus ojos,  estoy bien con vosotras os quiero y puedo mentir por cualquier cosa pero no voy a negar nuestro amor.

Meli se quedó callada, ocultando la personalidad de su padre para no preocupar a Jimmy. Ella sabía que la maquinaria de su padre ya estaba en pleno funcionamiento y si Jimmy tenía algo que ocultar o algún "trapo sucio" lo encontraría y esa información la utilizaría a su favor.

Las chicas intentaron animarle, pero él estuvo decaído y ausente todo el día. Por la tarde sacó su bloc de dibujo y estuvo creando una de sus historias de cómics.  Era su forma de evadirse. Plasmaba en aquellas historias y personajes todo lo que le bloqueaba en la vida.
Las chicas después de cenar  dijeron que irían al dormir, Jimmy las ignoró y se quedó junto a su fiel amigo, su perro Newman, a oscuras en el salón, sólo con la luz de la lumbre. Allí  se quedó dormido.

Al despertar de madrugada, el fuego ya era rescoldo y el frío se había incrustado a su cuerpo, acarició el lomo de Newman y subió al dormitorio para taparse con las mantas.    Se quitó los pantalones pero se dejó la camiseta, era mucho el frío que tenía.  La luz de las farolas de la calle hacía que tuviera la luz suficiente para llegar a la cama sin tropezar. Las chicas estaban en la cama, cada una a un lado, dejando un amplio espacio en medio para cuando él llegara.
Se introdujo en el lecho y durmió.



En la mañana siguiente las chicas volvieron a la facultad, él prefirió ir un poco más tarde.    El teléfono sonó y Jimmy lo cogió rápido.

- Dígame.

- Hola Carmelo.  Sabrás quien soy. Ayer tuvimos una apasionante  y bonita conversación sobre amor y relaciones. Dado que mi hija te ha elegido a  ti como pareja y la experiencia me dice que no debo ni intentar aléjala de ti porque conseguiría el efecto contrario.  Te diré algo, sólo una vez...

Los pies de Jimmy se quedaron clavados en el suelo, en 24 horas lo sabia todo. Supo que la cosa iba en serio cuando lo llamó Carmelo.  Sólo con eso le hubiera bastado para saber que lo tenía cogido por los "kinder".
Aquel día fue a la facultad. Entró en las clases y se integró en ellas como hacía años.

Lo que hablaron en aquella llamada de teléfono nadie lo sabe salvo los dos interlocutores. Pero después de ella hubo un cambio drástico en el mundo de Jimmy.   Se podía resumir claramente en que ya no hubo más trapicheos, todo lo que consiguió fue a base de verdadero esfuerzo.
Acabó la carrera, se licenció y a los dos años  trabajaba en un discreto bufete.  La vida transcurrió  con sus soles y sus nublado...




Jimmy llegaba a eso de las ocho a casa.  Al entrar en el descansillo siempre tenía el ritual de quitarse los zapatos y toda la ropa de abogado estirado.  Le gustaba llegar a casa y descubrir que sus mujeres también habían llegado de la dura jornada laboral.   Se saludaban, se contaban un rápido resumen de los acontecimientos mas destacables del día, cenaban y veían un rato televisión para irse a dormir rápido. El nuevo día llegaba demasiado rápido. Les gustaba planear viajes para las vacaciones más cercanas y siempre sacaban algún tema para reír un rato.
Le gustaba su hogar y todo lo que había en el.  Se había convertido en un hombre respetado y muy bien remunerado.  A lo largo del día, en no pocas ocasiones le ofrecían en bandeja de plata mil tentaciones para llevar una vida torcida. Pero él conocía los riegos, sabía que al final todo se desmoronaba...  prefería sin duda una vida tranquila, sin miedo a que la máscara se caíga en un descuido.
Prefería luchar por aquel loco triangulo, en su pequeño hogar alquilado, allí donde la inocencia vino a morir...








8 comentarios:

  1. Me ha gustado el final, todo en orden...el trio sigue con sus vidas, pero algo ha cambiado en Jimmy. Me muero por saber qué paso en esa llamada!!!! Soy un poco cotilla jajaja
    Mil besos!!!

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  2. Ahhhhhh soy muy vieja, a mi relaciones de dos y no más
    Besos

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  3. tiquismiquis!!! Never heard hehehehe

    "lo tenía cogido por los "kinder"" y sí que sí... y tú, claro, nos dejas a todos intrigados con la bendita conversación!!! Lo loco, loquísimo, es que estos tres ángulos interiores, tres ángulos exteriores, tres lados y tres vértices, hayan continuado a pesar de lo que sea que se dijo en aquella llamada...

    Ainssss, Carmelo!!! Suerte tienen algunos... jejeje

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  4. El padre de Meli se lo puso difícil para tenerlo que confesar.
    La conversación con Carmelo le ha ido de perlas ¿Nos harás partícipes?
    Me gusta la historia, tienes una imaginación desbordante, felicidades.
    Besos!!

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  5. Ya lo eres, pero de esta sales escritora sonada y con renombre: Muy bien: Besos Nieves.

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  6. Dios Me alagan vuestras palabras, me hacéis sonrojar. Os lo digo en serio.

    Mil besos. Mil gracias.

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  7. Pero mirá cómo terminó todo, al final se volvió un hombre serio y bígamo con consentimiento paterno! Un abrazo Nieves, ahora voy a las otras historias!

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  8. zNo me gustan los trios, alguna vez me dijeron que es un sentido de propiedad demasiado exagerado
    Bueno, el relato es muy excelente
    Abrazos

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....