Páginas

♥
Entra y siéntete en casa...

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Motivos ~4~



Javier se sentó en la cama. Los sonidos del día aún eran sordos, miró el reloj de su muñeca y descubrió que era demasiado temprano para comenzar el día a pesar de que aquella noche no había dormido, se había quedado junto al aparato de radioaficionado... Y aquella noche que podía haber sido una más de fracaso esperado, fue distinta de las innumerables noches anteriores. Virginia hacía años que desistió, pero Javier tenía la necesidad de aclararle a su mujer el destino de un hombre desconocido para él, pero que para Virginia era el lastre que no la dejaba liberase. Él se empeñó en encontrarlo, con los años aprendió el idioma y fue contactando con personas que trabajaban en organismos oficiales, fue poco a poco,  pero  intuía que se acercaba a él. Sabía que un día obtendría resultados, nunca se rindió por muchos años que pasaron ...

Javier permaneció un instante sentado en la cama. Virginia abrió los ojos y lo vio allí con la cabeza baja, en silencio, como uno de esos fantasmas de dormitorio...

- Que haces... Ven,  entra en la cama, hace frío.

Javier se deslizó hasta abrazarla por la espalda. Ella comenzó a planear en voz alta el día, quería aprovechar la mañana de Sábado porque por la tarde llegaban las amigas para merendar y el Domingo quería pasarlo en casa, sin hacer nada especial más que lo que trajera el día.

- Abdel Rashìd murió hace dos años Virginia. 

Virginia giró la cabeza con la mirada perdida, aturdida por la noticia.

- Sobrevivió a la guerra, se escondió en las montañas pero hace dos años en aquel terremoto... ¿recuerdas?
- siiii....
- Murió él, su mujer  y cuatro de sus seis hijos. Los dos hijos que sobrevivieron viven con el hermano de Adbel en Escocia.

- Pero como lo sabes, como sabes que es él?

- Está en la lista de fallecidos, es su nombre, su pueblo...  - alargó la mano para coger unos papeles de la mesita junto a la cama, pasó uno de los papeles hacia delante donde había unas huellas dactilares y unas fotos, se las enseñó a su mujer -

Virginia las miró con detenimiento, era él, Abdel, lo sabía porque tenía su mirada, no había perdido su expresión pero su rostro era irreconocible, era una foto de algún documento oficial.  Tenía pronunciadas entradas en el cabello y tan delgado que hacía que su mentón y nariz se vieran mas grande de lo que eran de verdad.

- Es él si....  
Dejó los papeles abandonados sobre la colcha y buscó las manos de Javier para agarrarlas con fuerza.

- Lo siento Virginia, si lo hubiese encontrado antes, sólo dos años.

- Lo sé... 

- Si quieres puedo buscar a los niños, eso será mas fácil y...

- No Javier no.  No busques más, ellos están con su familia y yo con la mía, no hay más.

Virginia se quedó impasible, había derramado tantas lágrimas y había perdido tantas horas en una búsqueda inútil,  que cuando su marido le confirmo lo que ella había dado por cierto durante tantos años no pudo tener otra reacción que la normalidad.     Javier le recordó que la quería y ella le confirmó que ese amor era recíproco.  Permanecieron largo rato en la cama, compartiendo la mañana de Sábado.   El silencio se rompió con un ruido conocido para los dos, la puerta del dormitorio que estaba entre abierta se abrió del todo y unos pasos rápidos corrieron hasta la cama donde su pequeña hija de seis años terminó cayendo a plomo entre los dos, se abrió hueco entre ambos y preguntó si hoy había porras para desayunar. Javier le dijo que sí. Irían a la plaza del pueblo, donde Carmelo las hacía cada mañana para el desayuno...

Los tres se levantaron y pasearon hasta la plaza donde se sentaron en la mesa habitual, cerca de la chimenea, un par de cafés, cacao para la pequeña María y unas porras deliciosas.  Javier ayudaba a su hija, saludaba a  todo el mundo que iba llegando, era un hombre amable e integrado en todas las causas  donde podía ayudar, Virginia bebía el café a  pesar de que aún estaba humeante, las porras ni las probó, en el primer trimestre todos los alimentos aceitosos le daban nauseas, Javier acarició la tripa de su esposa, "Ha dado una patada ya, mamá?"  "Noooo, es temprano, aún debe estar dormido".

Antes de marchar Javier se acercó a la barra para pagar el desayuno, Carmelo tuvo algunas palabras amables para María y le dio una de las bolsitas de frutos secos que tanto le gustaba, Javier preguntó por Eusebio, si pasaba por allí quería que  Carmelo le dijera que pasase por casa, el aparato de radioaficionado que tantas veces le había pedido ya  no lo iba a utilizar más,  así que si lo quería era suyo...

Javier miró a Virginia y ella le sonrió,  María decidió abrir un agujerito en la bolsa para ir comiendo sin que su mamá y su papá se dieran cuenta.  Ellos se dieron un beso, en los labios, discreto, beso de matrimonio.  "Eeeeeyyy cuanta pasión desatada"  Exclamó  Carmelo con alegría.

"Es que la quiero cada día más,  me voy a casar otra vez con ella"

"Cuando lleves 39 años casado como yo sólo tendrás ganas de que te de un respiro"  Rió a carcajada limpia provocando un debate a los habituales del bar, - los que se sentaban en la barra para leer periódicos y charlar de lo que diera el día- , sobre lo pesadas que eran sus esposas. 

Los tres volvieron a casa,   Javier descubrió la triquiñuela de su hija y le quitó el paquete de frutos secos para que no comiera más, se lo daría por la tarde, después del almuerzo.  María iba delante con pasos cortos, con pasos largos, dando vueltas, dando saltos.... El matrimonio paseaba sin prisas, Virginia abrazada a Javier se sentía segura, confiada.
Ambos sabían que una nueva etapa se abría ante ellos.
El pasado se iría al día siguiente cuando Eusebio se llevara el aparato de radioaficionado, ese que cada noche traía voces del pasado...

Los recuerdos, las pesadillas, ya no quedaba nada, sólo un viejo aparato que ya no tenía ningún motivo por el que encenderse.  Hoy hasta el resto de sus días el mejor motivo para seguir adelante era su amor y sus hijos... 



11 comentarios:

  1. Lo ha pasado mal y es lógico, pero le cuesta aceptar la realidad, o no: quién sabe todavía las sorpresas que la vida le depara. Ahora ese Javier, desde luego es un santo. Tienes coco para escribir un libro, pero un tocho bien gordo.

    Besos Nieves.

    ResponderEliminar
  2. Aceptar la realidad es un alivio inmenso, se comienza a transitar una senda limpia, despejada, luminosa.
    Tuve que buscar "porras" porque no tenía ni idea de que eran jajaja seguro me gustarían, como me gustan los bollos fritos y los churros aunque los coma poco
    Besos

    ResponderEliminar
  3. Unas vidas ya encarriladas toda la felicidad para ellos.
    Te ha quedado genial, te lo dije.
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Que final!!! me encanto
    Dejar atras el pasado permite vivir el presente y pensar e el ufturo
    Abrazos

    ResponderEliminar
  5. Pues mira tú! Otro bbcito en camino! Si es que comenzó con un tema de tacitas y acabó (o aún no?) con uno de vida, de felicidad, de aprender a disfrutar el presente y dejar ya lo pasado donde corresponde. Porque en ocasiones, las preguntas que quedaron sin respuestas, los acontecimientos que jamás nos explicaron, los desenlaces que no teníamos entre los planes, nos desequilibran el aliento sin dejarnos avanzar.
    En este caso, con ayudita y voluntad, pudo salir del pretérito y lanzarse hacia una nueva vida llenita de amor y sorpresas.

    Nunca hubiera imaginado, al leer la primera parte, todo lo que escondería este escrito.

    Fan N°1 de tus palabras ;)

    ResponderEliminar
  6. Siempre el presente,ha sido un gusto leerte,saludos

    ResponderEliminar
  7. Hermosa historia, con final feliz, aun con la noticia de la muerte
    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Que historias más lindas.Eres una gran novelista ( se dice así?
    Bss y buen puente

    ResponderEliminar
  9. Esto es verdadero amor, el que Javier siente por Virginia, un ejemplo, hermosa historia con buen final, Nieves, un abrazo!

    ResponderEliminar
  10. La realidad, cuanto antes sea aceptada, mejor.
    De lujo
    Bss

    ResponderEliminar
  11. MUCHÍIIIIIISIMAS GRACIAS !!!

    Por vuestras visitas, por vuestro cariño, por estar siempre, siguiendo mis historias .

    Mil besos y disfrutad del los días de fiesta que queda.

    Muuuuuack!!

    :D

    ResponderEliminar

Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....