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miércoles, 14 de junio de 2017

Vehemencia





Me rindo; me rindo ante la mesura de ese hombre desconocido a grandes rasgos y tan cercano y conocido cuando encontramos esos ratitos para nosotros.  Me rindo cuando está cerca, cuando se acerca demasiado y siento en él  el deseo y la pasión de lo nuevo e inexplorado; y en estas deliciosas tardes de verano donde me dejo llevar por las mieles de esta efímera locura que me desata y me enreda, siento  con agradecida vehemencia que de todos mis amantes, esos que se fueron antes, ninguno es comparable a ti.  Ven mi vida, ven...


Mi corazón late fuerte a veces cuando compartimos momentos con personas ajenas a mi deseo y a este fuego mío que se descontrola sin permiso dentro de mí; cuando comenta ciertos detalles que solo descifro yo, mi corazón late tan fuerte que creo que podría escucharlo a pesar de la distancia que nos separa.  Y me mira como si no conociera mis secretos, y me comenta como si no supiera mis respuestas a sus preguntas. Me gusta llenarme de a poquitos de todos esos tesoros en forma de sabiduría e historias aderezadas de ese escribidor y vagabundo que me enseña el camino de rincones preciosos que nunca habría encontrado ni leído, ni visto ni escuchado.  Me gusta saber  que en mi futuro, inmediato o no, seré un poco mas lista, un poco más culta, y guardaré en mis bolsillos  todas esas cosas que aprendí de él.  Y mientras compartimos los espacios comunes de la vida no es raro que se me escurra una de esas miradas fugaces, de esas que dicen: ven mi vida, ven...


Me gustan las tardes de verano  donde me descuido y me tumbo sin demasiados modales en el sillón del jardín, me gusta sentir el fresco de las sombras de la parra enredada y el sabor de la limonada casera. Verte llegar y dejarte un espacio entre mis piernas y dejar unos momentos a la conversación de los últimos detalles y pensamientos del día; dejarme que acaricies con tus manos maestras la parte interior de mis muslos.  Me gusta tanto que mi corazón late fuerte y me rindo ante ese delicioso momento. Ven mi vida, ven...





12 comentarios:

  1. Me ha encantado las sensaciones que transmite... Esa sensación de dejarse ir en las tardes de verano...

    Besos.

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  2. Quizá una de las fases más bonitas el amor, el descubrimiento. Pero al mismo tiempo una de las más arriesgadas, cuando todo parece tan frágil.
    Besos

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    Respuestas
    1. Cuando el amor llega despacito, descubriendolo sin prisas y sin demasiada intención, descubres con el tiempo que todo menos frágil.
      Al menos mi persepción del amor y todo su universo es así :)

      Besos !!

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  3. Me gusta, me gusta....mmmmmm

    Besitos =))))

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  4. Jo... eso si que es un verano delicioso... vamos, igualito que el mío...

    Besos.

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  5. Con tardes de verano como esa ¿quien no quiere que los dias se repitan?

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  6. Esos "demasiados modales" hay que guardarlos para las visitas.
    Besos, Nieves.

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  7. Tus palabras son siempre un manojo de pasiones, bello relato
    Besos

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  8. MUUUUY ERÓTICO NIEVES!!!!! Un abrazo!

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  9. El ardor del verano que se funde con las sensaciones del cuerpo.
    Íntimo y... ¡caliente!
    Besos, Nieves.

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  10. Con el calor que hace se debe estar rebien bajo la sombra de esa parra, la limonada...
    Cómo siempre, genial.
    Besos 🌸

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  11. Muchísimas gracias por pasar por casa, como en cada entrada y hacerme feliz con vuestros comentarios, y todas esas risas que traeis cada uno.

    Mil besos amig@s
    :)

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....