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viernes, 17 de noviembre de 2017

El amor y el chocolate.





Siempre fui una romántica pero el amor nunca me correspondió, entonces me aficioné al chocolate.  La gente dice  que es el sustitutivo del sexo.  Imagino que la gente que dice eso nunca se dejó arrastrar por esa pasión desenfrenada, porque joder no tiene nada que ver una cosa con otra, y os habla alguien que durante años fue una apasionada del chocolate.  Bueno y lo sigo siendo para que engañaros.

- Si cariño, yo también te quiero.   Me gusta como me dice cariño. Sólo él me llama así.  Me gusta más el cariño que el te quiero, supongo porque aún me cuesta asimilar que alguien me quiera,  que valore mis cosas y le guste lo que soy y como soy.  Supongo que a todos nos pasa igual, pero a mi me costó media vida encontrarlo.

Los viernes por la tarde comienza nuestro fin de semana. Coincidimos en casa a eso de las seis. Él me suele mandar mensajitos subidos de tono y yo los leo con una media sonrisa, con disimulo. Le contesto, claro que si. No lo  dudéis.
Me suelo duchar tan pronto llego a casa. Él se las apaña para entrar con alguna escusa, así que me acostumbré a dejar la puerta abierta.

- Cariño, hoy tengo una sorpresa para ti.    Me mira tras la mampara de la ducha. Me mira como si le gustara mucho lo que ve. Con el placer de recrearse sin querer probar.  Salgo de la ducha y pasamos la tarde con la rutina amable de los viernes por la noche.  Hacemos la cena juntos.  Mientras que me como la ensalada pienso en la sorpresa, le pregunto y él me dice que será el postre. Recogemos los platos y los pongo en el fregadero.   Él se acopla  a mi espalda, me besa el cuello, me dice algo al oído y me coge en brazos.  Lo miro con esa carita mía y él que me conoce bien me dice después de darme un beso en la boca:

- La sorpresa  es el postre del postre.

Hacemos el amor innovando, siempre nos la apañamos para hacer algo nuevo,  somos como trapecistas de circo en la pista central.  “Con todos ustedes,  Amor y cariño os harán su nuevo número de alto voltaje".   Si nos sale bien lo gozamos y si no nos reímos. Nunca fracasamos en la cosa de los placeres.
Para los interesados el viernes reímos en lo innovador pero  rescatamos los números ensayados y remontamos. 

- No te muevas. Vuelvo con el postre.  Me dice mientras pega un salto atlético  directo fuera de la habitación.

- Vale amor.   Yo le llamo amor. Siempre me pareció cursi y pasteloso pero a él le gusta.

Vuelve con un coulant de chocolate en una mano y una cucharita de postre en la otra.  Supongo que podía habérmelo dado antes del amor pero a él le gusta lo diferente, a mí también. Nos sentamos en la cama como si fuera la isla de nuestra habitación del amor y saboreo el mas delicioso de los coulant de chocolate del mundo después de haber intimado con el hombre al que amo y deseo. Introduzco la cucharita en el bizcocho y lo parto dejando chorrear el  chocolate líquido bañando todo el biscocho.

- ¿Te gusta?

- Si amor, me gusta todo.   Introduzco una porción en la cuchara y se la hago probar.

- Está bueno si, pero cómetelo tú cariño, quiero ver como te lo comes


Y ahí me quedo, desnuda comiendo coulant. La gente dice  que el chocolate es el sustitutivo del sexo.  Imagino que la gente que dice eso nunca se dejó arrastrar por esa pasión desenfrenada, porque joder no tiene nada que ver una cosa con otra, y os lo dice alguien que durante años fue una apasionada del chocolate.  Bueno y lo sigo siendo para que engañaros. Porque en esta vida no hay nada como el amor y el chocolate.



14 comentarios:

  1. Hola Nieves.

    Que dulce la entrada. Y que hambre me entró jajaja

    Besos

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  2. Entrada dulce y sabrosona; a mí también me encanta el chocolate, aunque me sienta como el culo, y sí, es cierto, según afirman parece ser que es afrodisíaco, a no ser que también sea una leyenda urbana. Supongo que los nutricionistas, sabrán si es verdad o no, de lo que se dice del chocolate.

    Besos Nieves.

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  3. Bueno, a ver... amor y patatas bravas con una cervecita tampoco está tan mal eh, jajjaja

    Besos.

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  4. Un bocata de chorizo tampoco está mal, pero claro, no es lo mismo. Ni siquiera el chocolate es lo mismo, por mucho que se diga.
    Besos.

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  5. Será el sereno Nieves, pero ahhhhhhhhhhhhh! qué hambre me entró! :P

    Besos =)))

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  6. Una combinación genial! Hermosa y refrescante pintura del amor, Nieves, un abrazo!

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  7. Es una entrada capicúa, se puede empezar por el chocolate y terminar en desenfreno o empezar desenfrenados terminando con el chocolate.
    Vamos, que se complementan...
    Un beso.

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  8. Prometo imitarte,,,, espero que no hayas patentado el numerito. Un abrazo de chocolate con chile...Saludos.

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  9. Ambas cosas no están reñidas.
    Besos 🌹

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  10. Ayyy... qué exquisitez!!! Adoro el chocolate y me encantó tu relato.
    Amor, sexo y chocolate, la trilogía perfecta.
    Besotes, Nieves.

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  11. No hay porque renunciar a ninguna de las dos cosas. Ni utilizar una como sustituto. Se exprimen las dos posibilidades y todo resulta mejor.

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  12. una delicia el chocolate....aunque no puedo abusar. Ambos se complementan!

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  13. El sexo con el ser amado para mi, es irremplazable.- combina muy bien con el chocolate :)
    Pero son cosas diferentes
    Disfruta de ambos
    Buena semana- Besos

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  14. Si duda a cada uno lo suyos, todos tenemos nuestras debilidades y predileciones. :)

    Muchísimas gracias por vuestra compañia. Un abrazo grande para todos y mucho amor, ya que si hay amor todo ira bien.

    Besitos :)

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