Páginas

♥
Entra y siéntete en casa...

miércoles, 7 de diciembre de 2016

De puntillas para no agitar




Todos quieren saber que les deparará el nuevo año. Y yo siempre les digo que para qué quieren saberlo. Vivir sin saber que les deparará el destino es mucho más divertido que tener la certeza del nuevo fracaso o la confianza desmedida de saber que se llegará a la meta de tu deseo más deseado.

Hoy hace frío. Bebo el  café sabiendo que se enfriará pronto si pierdo la vista en los clientes sentados en la barra, esos que nunca tienen tiempo para casi nada o en Antonio, el camarero  que es siempre tan atento y simpático conmigo.   Intento no mirar... pero mis ojos no esquivan el fondo de una taza que me dice cosas, me dibuja futuros inmediatos; despedidas sutiles, casi imperceptibles de las que me voy despidiendo poco a poco para que cuando ya no esté mi corazón no se desquebraje. Muevo la taza como mi abuela me enseñó cuando aún era una niña y veo mi reflejo triste incluso sabiendo que alguien llega despacito, de puntillas para no agitar mi vida apacible.

- ¿Que miras tan ensimismada?  Lucas se sentó en la mesa con su café humeante.

- Nada.  Saboreaba el café mientras pienso en lo mucho que tengo que hacer y en las pocas ganas que tengo.

-  ¿Tienes frío eh? miró sonriente el guante que aún tenía puesto en una de mis manos. 

Sonreí mientras asentí con la cabeza,  " Si ando descuidada terminan doliéndome las manos de frío". 

-  No hace falta que me lo jures, - dijo cuando escuchó mi argumento-  Te conozco lo suficiente como para saber el frío que manejas siempre. ¡Por cierto!  Hoy tengo el día libre. ¿Quieres que te acompañe a esas cosas que no tienes ganas de hacer?  Seré tu sherpa.  Y si quieres además de ayudarte a llevar las compras te contaré alguna de esas historias  que me sé  y que tanto te divierten.  ¿Te gusta el plan?

La verdad es que él siempre aparece así.  Y se queda contigo porque quiere, sin pedir permiso. Sé que la mayoría de sus historias no son verídicas, como él me quiere hacer creer, pero me divierten y me asombran, sobretodo esas picaronas que me sonrojan y me  hacen reír por partes iguales.

Hoy le he comprado una corbata, para el día de año nuevo.  Esa noche hay que despedirla elegante. Este año él estará en mi mesa, junto a una parte de mi familia y mis mejores amigos.  No puedo permitir que alguien que está conmigo todo el año permanezca  sintiéndose solo las últimas y primeras horas del año.   Se lo he dicho frente al estante de las corbatas.  ”Para qué  quiero yo una corbata" me dijo con rostro desconcertado.  Entonces le conté mis planes.


Me dejó todas las bolsas en el salón de casa y marchó hacia la puerta con la pequeña cajita con la corbata. Todo contento que estaba. ¿Cuál es tu comida favorita? - le pregunté ya en la puerta-  Ya lo sabes...   las brochetas de pollo, patatas al horno con queso y tú.  Sonreí a la vez que me disponía a despedirle con nuestro habitual "Nos vemos".  Me dio ese beso en la boca tan suyo y antes de irse, después de dar un par de pasos y yo estar casi apunto de cerrar la puerta de casa, se volteó y preguntó.  ¿Lo tendré todo esa noche?  No dije nada, hice un gesto como de no saber, como dejando la X de la incógnita sin despejar...

Él no es como los demás.



Todos quieren saber que les deparará el nuevo año. Y yo siempre les digo que para qué quieren saberlo. Vivir sin saber que les deparará el destino es mucho más divertido que tener la certeza del nuevo fracaso o la confianza desmedida de saber que se llegará a la meta de tu deseo más deseado.




~~~~~~~~~~~~~~~~~~



http://encuentrosantesdelalba.blogspot.com.es


12 comentarios:

  1. El no es como los demás porque para ella es especial, y la suerte es para los dos, el haberse encontrado y reconocido, un abrazo Nieves!

    ResponderEliminar
  2. Soy un lobo solitario, no me gustan esas fiestas o como se llamen

    Besos

    ResponderEliminar
  3. que no sea como los demás, eso será síntoma de buena diferencia, de buen final...
    un besazo!

    ResponderEliminar
  4. Si supiéramos lo que nos deparará el destino ese destino no se cumpliría.
    Es así de paradójico.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Yo creo que se merece todo lo que espera.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Se quiera o no se quiera el futuro no se sabe.
    Es recomendable poner de nuestra parte todo lo necesario para que lo que llegue sea parecido a lo que se quiere.

    El lo pone. Incluido el deseo de que pase.

    ¿Ella?
    Espero que sepa lo que quiere.

    ResponderEliminar
  7. Hoy me has gustado mucho. Pero que mucho. Saludos. Y el año que viene que nos traiga lo que le de la gana. Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Por lo menos consiga lo que desea tanto...
    Besos

    ResponderEliminar
  9. Qué sí!!!

    Me ha gustaado mucho y me he quedado con ganas de más...! jajaja

    Besos =))))

    ResponderEliminar
  10. Un placer realmente haberte leído
    me gusta como manejas las letras y lo que veo dentro de ellas

    ResponderEliminar
  11. Tenemos la manía de adelantarnos en el tiempo, de saber lo bueno y lo malo y así es como desperdiciamos el presente.
    Un buen relato, Nieves.
    Besos.

    ResponderEliminar

  12. Muchísimas gracias por vuestra visitas y comentarios, siempre tan atentos y divertidos...

    Mil besos !!!

    :)

    ResponderEliminar

Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....