Páginas

♥
Entra y siéntete en casa...

martes, 5 de enero de 2016

Tu dulzura




No era una noche cualquiera. Su primer 5 de Enero juntos en su pequeño hogar de madera, ronroneo y cocina encendida.
Abrieron sus regalos rompiendo el papel a lo loco como si aún perdurara dentro de ellos los niños que nunca olvidaron ser. 
Ambos sonrieron al  descubrir lo que escondían esos paquetes que habían estado tan  celosamente guardados durante semanas.

Él la trataba con cuidado, como si fuera una  urna de cristal que se fuera a quebrar en cualquier instante, la miraba descubriendo sus ojos abiertos ante el dulce momento.   Ella reía y disfrutaba del regalo que habían dejado para ella sus majestades los reyes de oriente. Ensimisma de tanta ilusión fue sorprendida por  un sonoro beso en su mejilla. Descubrió entonces la mirada de su compañero llena de sorpresa y brillo de sentirse especial.

Ella le miraba y descubría en él lo más dulce de su vida; su onza de chocolate a mitad de la tarde, su caramelo en las mañanas de oficina, su  brownie de chocolate en las  meriendas de sábado.  Ella le escribía versos y él los guardaba como pequeños tesoros susurrados.
Había cosas que escribía en cartas para no decirlas, cosas que estaban en su alma y se quedaban en él, en todas acababa diciendo cuanto lo quería, cosas que escribía en la cama, cosas que escribía en el aire, cosas que sentía como suya, cosas que compartían secretamente, cosas que escribían, soñaron y crearon juntos.

Se iban a dormir temprano, besos a media noche, desayunos compartidos con café amargo y pastel recién horneado. Compartían espacio y tiempo; él había descubierto flores detrás de su garganta, donde habitualmente ella guarda sus secretos,esos que aún quedan por decir,  ella había aprendido con él a ver cada instante  con  una mirada única, entendiendo que cada momento era irrepetible y juntos descubrieron lo asombroso que era conocer a alguien que quisiera escuchar todo lo que pasa por tu mente.

Él la miraba y descubría en ella  lo más dulce de su vida...








10 comentarios:

  1. Cuánto amor se respira leyendo este relato!!! Es maravilloso amar.....Mil besos!!!

    ResponderEliminar
  2. Qué bueno encontrar un amor así, Nieves, un abrazo!

    ResponderEliminar
  3. Una hermosa prosa poética, Nieves.
    Me encantó: él había descubierto flores detrás de su garganta, donde habitualmente ella guarda sus secretos...
    Besos y que los Reyes te hayan dejado un rico regalo.

    ResponderEliminar
  4. Un bellísimo relato. Bedos.
    Feliz Año Nuevo.

    ResponderEliminar
  5. Ya intenté comentar por el móvil, pero no pude. Así que me he venido a pelear con el ordenador (ya le he condenado), para dejar constancia de mi paso.
    Hay regalos inmateriales que tienen un valor incalculable, y que solo tienen la apariencia de cosas pequeñas.

    ResponderEliminar
  6. Ojalá tengan muchos más 5 de enero así, de bonitos.
    Un beso,nieves.

    ResponderEliminar
  7. Muchísimas gracias por vuestra visita y comentarios.

    Mil besos amig@s

    :)

    ResponderEliminar
  8. Cuando he comenzado a leer casi no he podido seguir. Recuerdo un 5 de enero, hace dos años, en el que viví algo especial con un regalo y una llamada de alguien a quien echo de menos. Me ha encantado Nieves.

    Un besote

    ResponderEliminar

Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....