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lunes, 18 de mayo de 2015

Las cartas de Toby



Erase una vez un abuelo que todos los días iba a recoger a su  nieto al colegio junto a su cachorro Toby. Al salir de clase, camino a casa siempre se quedaban un rato en el parque hasta la hora de comer. Cierta mañana mientras el pequeño estaba en la escuela, el anciano se dio cuenta que Toby no se movía, ya no ladraba, ya no podría jugar nunca más, el cachorro había entrado en el Gran silencio.   
El hombre comprendiendo que su nieto era demasiado pequeño para entender la muerte, deseando evitarle cualquier sufrimiento, ideó un plan...  Rápidamente cogió un lápiz, un papel y escribió algo que metió en un  sobre. Y con la carta en el bolsillo fue a recoger al pequeño.

Cuando el pequeño salió de la escuela y no vio su mascota enseguida le preguntó al abuelo por Toby.

"Abuelito donde está Toby"
"Pues no sé hijo mío, esta mañana encontré la caseta vacía y esta carta en su interior, va dirigida a ti y quizá deberías leerla"

El pequeño con cara de asombro coge la carta y lee.

"Hola, soy Toby, verás... esta mañana sentí que esta caseta se me hacía pequeña, así que sentí mucha curiosidad por ver el mundo. Por lo que he decidido salir de viaje, irme de vacaciones unos días, por favor no te preocupes por mi, te prometo que allá donde esté te escribiré una carta contándote lo que veo... No esté triste, Te quiere. Tu amigo"


El niño mira a su abuelo con asombro y le dice a su abuelo 

"Abuelito, Toby se ha ido de Vacaciones!!! Donde habrá ido? Cuando regresará?"
El anciano encogiéndose de hombros dice "creo que deberemos esperar una nueva carta para saberlo"

Así fue como al cabo de un mes el niño encuentra una carta firmada con la huella mojada de un perro. Muy contento va a buscar a su abuelo, la abre...

"Hola, soy Toby
verás, estoy en Venecia, no te lo vas a creer, aquí las calles son de agua, ayer te vi, montado en una góndola. Te quiero, te volveré a escribir"

El niño mira a su abuelo y le dice
"Abuelito...Toby dice que está en Venecia y que me vio montado en una góndola, como puede ser eso?"
El hombre se encoge de hombros y le dice 
"la verdad es que no lo sé, tendremos que esperar otra carta"

Al mes siguiente encuentra otra carta en el buzón, la abre...

"Hola, soy Toby
Verás, estoy en la India, no te lo vas a creer, aquí la gente se sienta de una forma muy rara, llevan turbantes en la cabeza y se pintan un lunar rojo en la frente. Sabes, te vi ayer mientras te bañabas en la orilla del río Ganges. Te quiero, te volveré a escribir. Tu amigo"


Y así al mes siguiente otra carta...

"Hola, soy Toby,
Verás, no te lo vas a creer, estoy en China, aquí la gente se levanta muy temprano para practicar en los parques una danza que llaman Taichí... Te vi ayer cuando danzabas con ellos. Te quiero. Tu amigo"


Así cada mes el pequeño fue recibiendo cartas de su mascota. Hasta que cierto día el abuelo cayó enfermo y ya no pudo levantarse más, así que mandó llamar a su nieto y le pidió que abriera la puerta del armario. Cuando el niño lo hizo, salio del interior un cachorro que pronto empezó a jugar con él subiéndose por sus pies, mordisquearle sus calcetines,  muy contento el pequeño abrazó a su cachorrito y miró a su abuelo sonriendo. El abuelo que ya se le escapaba la vida le dijo:

"Mira hijo mio, es Toby"
Pero el niño examinado bien al cachorro respondió:

"Pero... como va a ser este Toby, si es mas pequeño, no se parece nada a él, Toby era blanco... no puede ser Toby"

El abuelo gastando las últimas fuerza que le quedan le pregunta...

Acaso no puedes quererle como a Toby

Si abuelo

No vas a jugar con él como jugabas con Toby

Oh si abuelo, claro que jugaré

Y no será para ti tu amigo como lo era Toby

Claro que si!!!

Entonces hijo mio no te fijes en la forma, sino en la esencia que guarda esa forma.
El niño sin entender demasiado el significado de esas palabras salió al jardín a jugar con el cachorro. El abuelo aquella misma noche entró en el Gran silencio. Y murió.

Al día siguiente una última carta esperaba al niño en el buzón:

"Hola hijo mío, soy tu abuelo
Verás, como Toby hace años, esta caseta se me ha echo pequeña. He tenido que salir de viaje para ver otros mundos, otras galaxias, igual que él a donde vaya te veré en otros cuerpo, otros lugares, incluso tal ves en otros tiempos, porque te llevo en mi corazón, y llevándote en mi corazón puedo verte en todas partes, hijo mio, todo en esta vida cambia, pero la esencia es la misma, porque el amor verdadero es para siempre y va más allá de las formas. Por eso no estés triste. Porque si me quieres, me verás en otros lugares, vistiendo otros vestidos y calzando otros zapatos pero seguiré siendo yo.  Porque la muerte no puede vencer  al amor "






Historia que formará parte del LIBRO DEL TAI-CHI AL TAO. ESPIRITUALIDAD Y MÍSTICA EN LAS ARTES MARCIALES.



8 comentarios:

  1. Hermoso, Nieves, simplemente hermoso, un abrazo!

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  2. Una bella historia en la que se refleja la creatividad del amor.
    Un gran abrazote, Nieves.

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  3. Muy hermoso y tierno relato.
    Besos, feliz semana

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  4. is an honor to read you every day. kisses

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  5. Tierno y bonito relato. Ojalá fuesen todas las historia tal cual.

    Besos Nieves.

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  6. Muchas gracias por estar siempre ahí, cuando escuché este cuento supe de inmediato que os lo tenía que contar.

    Mil besos a td@s, y sed felices.

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  7. Bello, tierno.....y emotivo relato!!!
    Mil besos!!!

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....