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miércoles, 18 de marzo de 2015

Ocasiones perdidas



...  Y cada Domingo en su paseo matinal se topaba con aquella mujer, elegante y femenina.
Siempre sentada en el mismo lugar, con el periódico del día entre sus manos y esparramada sin precaución a las miradas.
Leía en silencio,  era fácil advertir su sonrisa escondida y una cierta mueca irónica cuando la lectura parecía ser de mayor intensidad.

Todo el invierno la estuvo viendo con aquellas posturas imposibles y ausente de todo viandante.

Y ese Domingo que en apariencia no tenía  nada más especial que cualquier otro, Santiago, se quedó mirándola un instante, mientras encendía su cigarro junto al roble del paseo.

Aquella mujer hizo entonces algo que no hizo en todo el invierno.  Con un gesto espasmódico y alocado dejó el periódico entre sus piernas y miró al frente.¿Qué leyó para despertar de aquel letargo de lectura? ...Santiago estaba justo allí,  frente a ella, con el cigarro en los labios y mirándola ensimismado, atrapado casi de forma hipnótica a tan enigmática y sensual mujer.

Él se quedó con los pies clavado al suelo como si una especie de imán invisible le impidiese moverse. Ella se levantó del banco donde había estado casi toda la mañana. Miró a Santiago y le sonrió ampliamente, se le marcaron unos hoyuelos casi infantiles.

Pasó junto a Santiago sin percibir su presencia.  Él no pudo evitar despegar sus pies del suelo para girarse sutilmente para observar su marcha. Era la primera vez que la veía en otra situación que no fuera esparramada en el banco del paseo. Entonces ella se giró y desandó lo andado y se plantó junto a Santiago, "Me preguntaba si te apetecería desayunar conmigo en la cafetería francesa de la plaza"

El hombre se quedó perplejo,  entre todas las opciones imaginadas nunca hubiera pensado aquel arrebato tan alocado como inconsciente.
"Lo siento señorita, tengo prisa y mis compromisos no pueden esperar" Le respondió con cierto aturdimiento Santiago.

... Y cada Domingo en su paseo matinal, se pregunta que sería de aquella mujer que pasó todo un invierno sentada en un banco solitaria e inmersa en su mundo de lectura, aquella mujer que aquel Domingo que creyó ser como otro cualquiera, escuchó su voz y rechazó su invitación...
Nunca podría haber imaginado que seria la última vez que la viera y ahora se pregunta, incluso se atormenta con pesar y melancolía que hubiera pasado si su elección hubiese sido  desayunar con ella en la cafetería francesa de la plaza, esa en la que ahora desayuna en soledad esperando que llegue la hermosa mujer a la que se acostumbró a ver, como una flor a destiempo, hermosa y con un encanto particular... se fue... se deslizó como la niebla en las mañanas de primavera y nunca más la vio. Ahora la recuerda y mira ese banco como el lugar que albergó a la que era la mujer de sus sueños.


No amar por temor a sufrir
es como no vivir
por miedo a morir




10 comentarios:

  1. Y es que si no nos arriesgamos, qué carajos estamos haciendo con nuestra existencia???? Si vivir es eso, atreverse, atinar, equivocarnos, caer y volver a levantarnos; porque vivir con el "what if" clavado en el medio del pecho y el pensamiento... debe ser de los tormentos más grandes que se pueden sufrir :S
    Bien dicen que al final de nuestra vida nos arrepentimos más de lo que no hicimos que de lo que hicimos!

    Buenísimo, preciosa Nieves, como siempre ;)

    MUASSSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!

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  2. is an honor to read you every day and much talent y capacitation kisses

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  3. Ay! Si yo contara... Para una vez que fui atrevido y temerario terminé casado con ella y ahora las consecuencias gritan por toda la casa, la primera de ellas ( Silvia) cumple hoy 9 años.

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  4. Le cogió de improviso y no supo reaccionar, pasa a menudo.
    Besos

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  5. Hay que ser atrevido y no desaprovechar las oportunidades que nos brinda la vida, ya que en ella puede estar nuestra felicidad, o también amargura; quien sabe. Pero sino se arriesga, es cuando no se consigue nada. Pero ni en el amor, ni en ninguna otra faceta.

    Besos Nieves.

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  6. Wau¡¡¡ me gustó¡ arriesgar para ganar
    Bss

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  7. Que tonto...no cogió el tren, y dicen que no pasa dos veces por la mis a estación.Una decisiön así te puede marcar para toda la vida.
    Precioso Nieves.

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  8. Hay que arriesgar pero nunca se sabe... a lo mejor tomó la decisión correcta. Todo es relativo y si pasa un tren y no lo cogemos, pienso que no era el momento...
    Mil besos!!! Buen finde!!

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  9. Muchísimas gracias por vuestras palabras. Me llenan de ánimo.

    Mil besos amigos :)

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  10. Qué tonto fue! Ahora va a añorarla para siempre y tal vez eso le impida amar en totalidad a quien aparezca después, las frustraciones nos marcan, un abrazo Nieves!

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....