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miércoles, 11 de marzo de 2015

El Vikingo

Snow abrió los ojos en mitad de la madrugada con una extraña sensación de vacío, de soledad noctámbula.  Miró el reflejo de la luz de la noche en el techo de su cuarto en penumbra y como una ráfaga de viento inesperado los recuerdos de aquél día perdido en el tiempo  afloraron en su mente nuevamente...

Pensó en aquel edificio medio en ruinas, con las habitaciones sin puertas y las ventanas pintadas de verde.  Pensó en aquel pasillo común siempre ensobresido, el sol apenas lo iluminaba de 15:07 min. a 15:23 min.  Aquel día al pasar por la habitación del vikingo lo vio tumbado en su colchón, con algunas velas encendidas, esparcidas por el suelo y el amplio ventanal abierto, el azahar entraba por aquella bendita ventana impregnando de primaveras cada rincón de aquel lugar prestado.
Snow se acercó sigilosa, las viejas maderas del suelo crujían a su paso y sin pedir permiso se tumbó junto al escuálido hombre. Permanecieron apenas un minuto en silencio. " ¿Quieres reír un rato?"  el vikingo hizo una mueca divertida encogiendo la nariz.  "No creo que estés para muchos movimientos"  Snow acarició el vendaje que tenía en el costado el convaleciente, pudo intuir la dureza de los puntos de sutura.  "Reiremos despacito"  el hombre insistió con tono esperanzado. "ni hablar, hasta que no te quiten los puntos no puedes hacer movimientos bruscos, acuérdate de lo que te dijo el médico"  Atusó el cabello del vikingo y le dijo que si quería podía cortarle un poco el pelo.  "de eso ni habla".


Volvieron al silencio. El vikingo acercó su cara y la introdujo entre sus pechos.  "Te quiero... gracias por estar aquí conmigo"  aquel hombre agradecía cada gesto por insignificante que fuera.

Largo rato estuvo acurrucado entre sus pechos como un bebé al calor de una madre, sintiendo la brisa de Marzo y oliendo a azahar de los naranjos de las calles.  Sólo levantó la cabeza cuando entró otra chica de las que por allí vivía a ratos. Entró y saludó con naturalidad, preguntó como estaba el hombre y se ofreció como cada día a ayudar si era necesario.  Se agachó y dio un beso en los labios al vikingo. "¿Quieres quedarte?" preguntó  incorporándose y con gesto de dolor.
"No gracias, os veo bien a solas"  volvió sobre sus pasos para salir al pasillo común, antes de desaparecer exclamó "Lávale la cabeza snow... lo ha vuelto a hacer"

Snow acercó la nariz a los negros cabellos del vikingo. Efectivamente, había vuelto a refregarse plátanos en las rastas. La muchacha lo miró como se mira a un niño cuando lo descubres en una mentira....


Pensó en aquella habitación con vistas al edén, en los ojos marrones que la miraban con ternura inusitada. sus manos que se buscaban para entrelazarlas, sonrisas y besos con sabor a pasión contenida.
Las luces del techo tintinearon sacando de sus recuerdos a la insomne soñadora.  Cerró los ojos con fuerza, quería rendirse al sueño para no pensar más en un pasado que se desvaneció hasta desaparecer,  pero que de vez en cuando en mitad de la madrugada resurge desde los más recónditos rincones de la memoria. Recuerdos que llegan con el aroma de primavera, como los ramitos de flores silvestres, esos que el vikingo iba recogiendo camino a casa para regalárselo a la mujer de las tierras frías del sur.





Olvidar es un acto involuntario.
Cuanto más quieres dejar algo atrás,
más te persigue.

-William jonas Barkley-



7 comentarios:

  1. aprecciate your blog kisses

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  2. ¡Qué bonito cuento, Nieves! Cuando te leo me asombra tu desbordante imaginación y el lenguaje cada vez más cuidado. Nos metes en seguida dentro de la historia.
    ¡Echo de menos mi actividad bloguera, tengo que pasar más a menudo por aquí!
    Un beso muy grande

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  3. la verdad,es que la historia del Vikingo, está muy entretenida.
    Y cómo que tiene el pelo negro? no son pelirrojos? o, me he liado...
    Bss

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  4. Cuando el vikingo se cure, va a levantar de un crujido hasta la niebla.
    Muy bien.

    Besos Nieves.

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  5. Es verdad que a veces cuando despertamos y sin saber por qué vienen recuerdos que parecían olvidados.....me gustan esos momentos!!! ( siempre que sean agradables, claro)
    Mil besos!!!

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  6. Nieves, otra misteriosa historia con final abierto, mientras tanto podríamos bañarlo al vikingo, aunque no le cortemos las rastas, ja ja ja (cosas de madre pesada) un abrazo!

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  7. Muchísimas gracias por vuestras visitas y palabras tan amables.

    Un beso grande y feliz fin de semana.
    Que lo disfrutéis al máximo ;)

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....