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lunes, 23 de junio de 2014

TropiezosIII

Nada hizo presagiar los acontecimientos de aquellos días.  Claudia había escuchado algo en uno de sus congresos un mes antes pero no le dio demasiada credibilidad, pensó que era uno de los bulos que cada tanto suelen aparecer para la salida masiva de determinado medicamento o producto, aún recordaba el miedo a la gripe A que hizo que se vacunaran a miles de personas, incluso se debatió el caso de que no hubiera vacunas suficientes para la población...

Cuando el comunicado fue oficial Claudia no salió de su asombro,  se pedía a la población que no saliera de casa en cuatro días, ya que en esa franja de tiempo se esperaba una inmensa tormenta solar, los efectos a la exposición al sol eran tan arriesgados que no podían valorar los daños al cuerpo humano.
Toda la población salió despavorida a comprar existencias no para cuatro días sino para un mes. 

...

Claudia miró por última vez por la ventana antes de bajar las persianas, era una de las recomendaciones.   El día era claro, luminoso, si... puede ser que demasiado luminoso. 

Se escuchaban los vecinos en las escaleras, en los descansillos.  Habían pedido a Alfonso que se quedara en el bloque y trajera con él a su esposa y a su hija adolescente.  Ningún vecino quería dejar a su suerte a un hombre querido por todos.
Alex, el actor fumaba un cigarro mientras hablaba compulsivamente por teléfono.  María, Tony, Marco, Carmen, Antonio... incluso Doña Adela comentaban lo sucedido y planteaban diferentes posibilidades; unas positivas y otras catastróficas.  Debían estar unidos y el sentido de comunidad era fuerte ante la inesperada adversidad.

...

Anselmo volvió a dar al interruptor de la luz.  Tres día llevaban sin electricidad.   Encendió un momento la radio para descubrir que multitud de personas salían de sus casas  omitiendo los consejos y tenían que ser ingresadas en Hospitales con graves quemaduras.  Aquél influjo solar estaba durando más de lo esperado...
Después de diez minutos apagó la radio, no debía gastar las pilas en balde. La oscuridad reinaba, la luz de las velas y el silencio...  en los primeros días todos los vecinos salieron a las áreas comunes pero al paso de los días todos se fueron quedando dentro de sus hogares.


Sentado en la escaleras con el miedo y la incertidumbre  observaba la luz del día que se colaba por algunas rendijas ¿Cuántos días duraría aquello?  ¿ Y si por alguna razón no se recuperaba la normalidad? ¿Tendrían que quedarse allí encerrados? ¿Y cuando se acabaran los alimentos,  el agua?
En ese momento escuchó la voz de Doña Adela y Claudia.  Sus risas llenaron todo el edificio con reconfortante esperanza.  La observó mientras subía cada peldaño, aún le resultaba extraño verla en pantalones y zapatillas bailarinas, con el pelo recogido en una coleta alta y una camisa color beige pastel.

Claudia se sentó a su lado al verle tan pensativo, con el ceño fruncido. " Que pasa"  "Nada pensaba, estoy agobiado, cansado de estar aquí dentro. Es posible que tengamos que salir si esto se alarga en el tiempo"
"No te preocupes, es cuestión de horas veras" "Eso pensamos hace cinco días Claudia"

Después de un par de horas en las escaleras donde se unieron algún vecino para pasar la tarde en compañía  los dos entraron a casa de Claudia, las velas además de iluminar las estancias las perfumaban con sus aromas frutales.  Aquella noche a diferencia de todas apenas hablaron.  La ausencia de ventilación creaba un ambiente cargado, ambos  se despojaban de sus ropas, él con sus boxes negros de marca y ella en pijama de verano, él había perdido musculatura y ella kilos.
Apenas cenaron, tenían miedo de comer demasiado y no tener en días posteriores.  Ella lo descubrió observándola,  sonrieron,  "No voy a dejar que te pase nada lo saber, verdad".

 Claudia se acercó a Anselmo y lo abrazó hundiendo su cabeza en su pecho,  le besó entre el cuello y el hombro.
Él resbaló sus dedos por la suave  espalda de Claudia y cerró los ojos al saborear su beso.
Ella sintió su corazón latir con fuerza y acercó su cuerpo al del hombre que amaba rindiéndose ante sus deliciosas caricias.
Recorrieron el infinito de sus cuerpos deleitándose de sus sentidos con sus arrumacos.
Anselmo la deseaba,  lo atrapaba con su melena como enredaderas llenándolo de primaveras. Se pierde en sus pechos, que con su rostro acaricia lentamente, la besa avanzando, casi imperceptible,  hasta su ombligo donde se detiene pudoroso.
Claudia lo deseaba,  percibe su titubeo, sus labios poseídos por el deseo incontenible de besarle se posan suavemente sobre los labios de su amante para que no flaquee  mientras recorre su cuerpo sin miedos ni vergüenza.
Ella se siente dominante y domina, él se deja explorar mientras explora, con la respiración entrecortada por el gozo y la pasión declara que la quiere, que la ama, la desea,  se entregó a ella, se dejó llevar como la barca se deja llevar por la corriente del río,  el universo se concentró en su alcoba,  no había más mundo mas allá de esa habitación. Él se siente dominante y domina, explora y se desliza con maestría hasta recorrer sus entrañas, adentrándose en  ella sembrando de semillas de vida su jardín en primavera.

Decidieron quedarse en aquella habitación hasta que el mundo volviera a ser mundo.   Lo cual sucedió cuatro días después.  Para entonces aunque ellos no lo supieran la vida se abría paso en lo más profundo de las entrañas de la hermosa  y afortunada Claudia.






6 comentarios:

  1. Plas, plas, plas, (palmas)
    Muy buena, Nieves, bien podría hacerse de ella una gran película, te lo digo en serio.
    Besos, buena verbena

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  2. Menos mal que se tenían el uno al otro para afrontar esos agobiantes días!!! Dejarse llevar por los placeres, lo mejor del mundo para pasar momentos inolvidables....Estoy de acuerdo con Verónica, buen argumento para una peli.
    Mil besos!!!

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  3. Y se viene el bebé! Ojalá este amor perdure, Nieves! Un abrazo

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  4. Dicen que no hay mal que por bien no venga, y tus protagonistas se lo pasaron de muerte, que eso es lo más importante, ya que como se atraían lo mejor era disfrutar al máximo por si era lo último que hacían. Esa foto de la casa es una preciosidad, una maravilla, me encandilan ese tipo de casas tan antiguas.

    Besos Nieves, y gracias por tu visita

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  5. Muchas Gracias Vero, tus palabras me dejan sin saber que decir, en todo caso el guión ya está aquí haber si algún actor se anima :)

    Mil besos amiga!!

    Patry, en los momentos de vicisitudes es cuando mas se agradece tener alguien a tu lado, vivirlos en soledad uf debe agobiar bastante.

    Mil besos!!!

    Cristina, Seguro que vendrá y sabremos algo sobre ello.

    Besos !!!

    Rafa, Me alegra mucho verte por aquí y poder leer tus simpáticas palabras, a mi también me gustan muchísimo estas casas Rafa, perfectas para vivir en armonía.
    Bienvenido a este rinconcito , Besos !!!
    :D

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  6. Estar juntos, lejos de la adversidad y disfrutar, magnifico
    Abrazos

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....