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Entra y siéntete en casa...

domingo, 27 de enero de 2013

Serendipia

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Lo tenía preparado...   Se abriría las venas dejando escapar sangre y vida, liberando su cuerpo de tan inmundas desdichas.
Salio aquella tarde temprana para comprar el instrumento  con el que se le antojaba desempeñar su  plan.
Gastó los últimos cuatro euros en el abrecartas que tan bonito lucía en en escaparate de la papelería, cada día pasaba por la puerta y su vista quedaba ensimismaba ante su brillo.... -pero no le aparecía comprarlo para abrir facturas impagables y notificaciones de embargos -...  pensaba en esos pocos días que conseguía reír ante su espontáneo  humor negro.


Lo metió en su bolso y salió  a la calle, sus ropas aún abrigaban, era el legado de tiempos de bonanzas, cuando era administrativa de una gran empresa y todo era brillante en su vida.

A medio camino de casa se encontró con Karlos, un viejo amigo de toda la vida,  aunque en los últimos tiempos no habían estado muy cercanos,  él  saludó con su amabilidad y simpatía "Que haces por aquí con el frío que hace esta tarde"
"Tenía que comprar algo" Respondió.
"Venga, que te invito a un café". Esbozó una amplía sonrisa a la ves que ya se dirigía a la cafetería.

Ella accedió, la palabra INVITO le tranquilizó, no tenía nada en sus bolsillos... La charla fue amena y pausada, sin prisas, sin reloj,  le contó  su situación económica,  laboral, sentimental, dejó a la luz  "la escombrera"  en que se había convertido su mundo...
Después del café se dejó convencer para ir al cine, pensó que como le dijo Karlos,  le vendría bien un rato desconectada de lo real y juntos fueron al cine.   Tres años pasaron desde la  última ves que pisó una de esas salas con moqueta roja, siempre le gustó ese pisar tan blandido y distinto... 
En algún momento de la proyección de la película Karlos de cogió la mano apretándosela con cierta complicidad...   Un GRITO rompió el silencio de la sala, una mujer pedía ayuda desesperada, un hombre había caído súbitamente al suelo, un tumulto de personas aturdidas se agolpaban a su alrededor y un hombre que anunció ser medico se abría paso...

- ¿¡ alguien tiene algo punzante !?  Gritó nervioso.


Ella gritó  en un acto reflejo, abrió el bolso y cogió el abrecartas,  se lo dio a alguien y se fue pasando hasta llegar a las manos del médico que abrió la traquea para salvar la vida a aquel hombre que exhalaba su último aliento  sobre la moqueta roja.

Cuando volvían a casa exhaustos y atónitos por los hechos acontecidos, en silencio escuchaban la voz del locutor de la radio, las luces de la carretera no se veían con claridad a causa de la niebla....  Karlos frenó en seco, un golpe en un lado del coche los alertó nerviosos.   Él bajó y un par de minutos después llegó con un perro en brazos...
Un perro vagabundo con la pata rota... ante el susto inicial y tras pensar "QUE HACER" optamos por llevarlo a un Veterinario,  era conocido de Karlos, le entablilló la pata y confirmó que no tenía chic.

Eran las cinco de la mañana cuando entra en casa, con un perro a quien cuidar y un amigo en quien confiar.

En la mañana siguiente desayunando juntos,  Karlos comenta con cierto asombro y curiosidad....

- Fue una suerte que tuvieras el abrecartas, es que eres tan rara tía  -sonrió- ¿quién lleva un abrecartas al cine?

- Lo compré  ayer, antes de vernos. Respondió.

- Pues ya es suerte joder....


Si...  había tenido suerte de haber elegido aquel día y no otro para comprar el abrecartas.
Miraba al perro como lamía su pata, tuvo  pensamientos de confusión.. Karlos se levantó y le dio un beso en la frente.
- No llores, todo va a ir bien...
Esa mañana era distinta...   Olvidó el motivo por el que compró el abrecartas, un instrumento que terminó dando Vida y no Muerte...




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Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque no tenga relación con lo que busca. En términos más generales se puede denominar así también a la casualidad, coincidencia o accidente.



10 comentarios:

  1. Una historia de optimismo, de que las cosas pueden cambiar. De las que animan.

    Un beso

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  2. Todo cambia en segundos,siempre hay salida, buen y esperanzador final.Siempre hay que decir: "MAÑANA PUEDE SER UN GRAN DÍA"

    Contestando a tu respuesta del otro día tienes todo la razón, me llegó al alma.

    Un beso cielo!!!!

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  3. No lo sabía,me lo apunto...qué buena historia...besos.

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  4. Qué historia fascinante, Nieves! Y gracias por la definición de serendipia, en este caso fue feliz, hasta ahora desconocía esa palabra, un abrazo!

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  5. Hola Nieves
    Maravilloso relato
    No sabia el significado
    Abrazo

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  6. No conocía esa palabra, pero me ha gustado el relato, sobre todo porque hubo "vuelta atrás"

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  7. Aprendí una palabra nueva y vislumbré otro poquito de tu gran sensibilidad.
    Un abrazo grandote.

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  8. Podemos encontrar esperanza a la vuelta de la esquina. No desesperemos es lo mejor. Me ha gustado mucho tu historia Doña M. Gracias por contarmela y besazos desde el aire

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  9. Me gustó mucho el relato, nos deja una esperanza.
    Un abrazo.
    HD

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  10. Serendipia es una de mis palabras favoritas, es una palabra que tuvo su momento pero que cayó en desuso...
    Pero todo es que entre todos volvamos a utilizar palabras bonitas rescatándolas del olvido colectivo.

    UN BESO GRAAAANDE A TODOS Y MIL GRACIAS POR LA VISITA.
    :)

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....