Hoy antes de que el sol saliera escuché el sonido del tren. Ese tren que me alejara de ti en unos días. Escucho el redoblar de las campanas de la Iglesia de esta isla en mitad de un mar de naranjos. El sol brilla y los sonidos que hace unos días eran desconocidos hoy ya son inapreciables. Conozco el crujir de las paredes, la luz cambiante de la mañana, conozco el sonido de la llave de casa justo antes de ese beso y ese abrazo mecido.
Encontré un cielo turquesa, aromas nuevos y una mirada que nunca antes había visto. Si... hay colores que sólo se descubren tras el prisma de la armonía, la confianza y el amor.


