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♥ Entra y siéntete en casa ...

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martes, 27 de marzo de 2018

Prisma




Hoy antes de que el sol saliera escuché el sonido del tren.  Ese tren  que me alejara de ti en unos días.  Escucho el redoblar de las campanas de la Iglesia de esta isla  en mitad de un mar de naranjos.  El sol brilla y los sonidos que hace unos días eran desconocidos hoy ya son inapreciables.  Conozco el crujir de las paredes,  la luz cambiante de la  mañana, conozco el sonido de la llave de casa justo antes de ese beso y ese abrazo mecido.
Encontré un cielo turquesa,  aromas nuevos y una mirada que nunca antes había visto.  Si... hay colores que sólo se descubren tras el prisma de la armonía, la confianza y el amor.




miércoles, 21 de febrero de 2018

Audaz


Me he despertado entre la oscuridad y aún con las voces del mundo onírico, te he sentido a mi lado, te he estado observando un rato en la oscuridad de  la madrugada.  No necesito cielos azules ni tartas de manzanas, no necesito conciertos ni cotillones, ni siquiera una brújula para volver al lugar del que vine.  Quiero perderme aquí entre las cuatro esquinas de tu cama. Vivir cada día  lo que nos vaya viniendo pero cada noche volver a tu cama como la que vuelve a esos sueños del corazón.

Me he acercado con suavidad y tú, puede que sintiendo mi necesidad, me has dado tu hombro, he sentido tus manos como acariciaban mi cuerpo.   Y yo... yo he observado tu cuerpo desnudo, tu contorno en la penumbra de las mañanas...  y siento que todos los caminos me llevaban a ti, a tus fuertes brazos y tu mirada de hombre audaz, desde entonces  llevo el perfume de tu piel en mi piel, y anhelo todos esos desayunos contigo y besayunarte antes de que el sol acaricie nuestra ventana.  No me llaméis soñadora ya que solo estoy viviendo.



lunes, 5 de febrero de 2018

Porciones





Siempre tuvo la sensación de que la felicidad era para los demás, las historias bonitas, lo amores apasionados...   Todos parecían tener su porción, grande o pequeña pero todos tenían sus alas de felicidad que agitaban al viento.

Algún día, cuando sea vieja  recordará su porción de felicidad.  Recordará aquella tarde de domingo con cielo azul. Recordará aquella pluma que planeó sobre vosotros y tú la cogiste al vuelo.  Recordará que os sentasteis  en una de las mesas de aquella heladería porque ella te lo había pedido días antes. Recordará el color verde y el sabor de la menta en su boca, de como llenabas tu cucharita y le dabas el helado como si fuera tu niña, tu amante, como si en ese instante hubiera poca cosa más que tú, ella y ese helado de menta. Recordará que volvisteis a casa e hicisteis el amor.  Algún día cuando sea vieja recordará y se le escapará esa sonrisa tan suya.  Ella también terminó teniendo su porción de felicidad... Sí. sus alas de felicidad terminaron agitándose al viento. Y aquella sensación terminó siendo tan lejana que posiblemente fuera de otra vida, porque la vida antes de ti se le había olvidado.