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Entra y siéntete en casa...

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Vuelta a casa





Él había salido unos días de viaje.  Ella amablemente se había encargado de pasar por su casa para  que la pequeña felina no se sintiera sola, aunque ya era una gata adolescente e independiente.  
Hacía  meses, escudriñando en la buhardilla encontró unas cajas grandes y con aspecto de olvidadas, cuando ella le preguntó el hombre respondió que eran " Las cosas de navidad, el árbol y los adornos", pero tres o cuatro años era el tiempo que  no salían de aquel oscuro rincón.

Lo había estado pensando, el  día en el que su amigo volvía a casa lo organizó todo para tener tiempo libre y ese espíritu navideño de sorprender y hacer cosas bonitas.
Decidió subir a la buhardilla en busca de las cajas olvidadas y dormidas en el tiempo.  Le costó bastante... eran pesadas.

La gata miró hipnotizada las pequeñas luces blancas del  árbol verde abeto. Cogía las bolas y las hacía rodar jugando y la mujer la dejaba...  
Puso algo de música y  escuchándola fue más ameno colocar los adornos y espumillones.  Algunas horas después tenía todas las cajas con las cosas sobrantes en el lugar donde las encontró y el árbol iluminando la oscuridad del salón.  Las luces eran blancas y daban calidez a un hogar silencioso.

Miró el reloj.  Aún era  media tarde y hasta bien entrada la noche no estaba prevista su vuelta. Así que sacó todas las cosas que trajo  con ella y las colocó alineadas en la encimera de la cocina.  Tenía un margen de tres horas para hacer esas deliciosas galletas.

Tardó en hacerse entender con el horno pero  cuando se vino a dar cuenta sacaba la bandeja con galletas navideñas horneadas.  Las dejó enfriar mientras terminaba de limpiar todo los rastros de harina y cremas.  Se tomó una infición mientras esperaba un rato para meterlas en una caja de lata y colocarlas estratégicamente para cuando él entrara fuera lo tercero en descubrir.  Porque lo primero sería su amiga felina y el árbol, no sabía con certeza el orden exacto, pero después seguro que vería las galletas...
Al final del día ella marchó a su casa después de advertir a la gata que se portara bien dándole un besito y confirmar que todo estaba en orden.


Algún rato después él entró en su silencioso hogar,  algo le hizo ponerse en alerta porque un segundo antes de encender la luz de la entrada notó una iluminación desconocida, sutil y lejana, al final del pasillo,  su gatita tampoco  estaba tras la puerta como siempre, dándole la bienvenida al escucharle.  Dejó la maleta a un lado y la llamó.  Fue allí de donde provenía las lucecitas, su casa olía a hogar, las luces de un precioso árbol daba calidez  a ese espacio donde pasaba ratos largos en casa, viendo televisión o con el pc cotilleando las cosas de la red. 
Se quedó pensativo, emocionado ante la sorpresa.  Se acercó a la mesa y cogió una de las galletas.  Le dio un bocado saboreando dulces hechos con amor y alegría.   No podía haber sido otra persona claro.  Pensó mientras le daba un nuevo bocado a la galleta y miraba a su gata ronronear a los pies de ese  árbol de navidad  que  por fin lucía en su salón tras algunos años dormidos.
"Bienvenido a casa"  era lo que retunbaba dentro de él aquella noche al llegar a casa.


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12 comentarios:

  1. Tener quien piense en uno y le alegre con sorpresas es una gran satisfacción, un abrazo Nieves!

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  2. Lo triste es que nadie te espere, y no tengas a nadie, nada que contarle. Muy bueno Nieves.

    Besos.

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  3. Esa si es una Bienvenida a CAsa! =)))

    Besitos, Nieves :D

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  4. hermoso detalle, que bueno cuando alguien piensa en ti, de esa forma tan bonita.
    besos

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  5. Dulce y entrañable relato Nieves!! Me ha encantado la frase "su casa olía a hogar" encierra mucho amor...creo que no todas huelen así.
    Mil besos!!

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  6. Ya llega la fiesta más triste de mi vida

    Besos

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  7. Que no sea tonto, que las galletitas las puede comprar en cualquier sitio, pero la libertad, no...

    Besos.

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  8. Tengo yo que buscarme alguien, no me hacen falta las galletas ni que me cuiden gato alguno... pero ordenar la casa y una pasada anti polvo no me vendría mal.

    jejejejeje. Me pido para papanoel una buena samaritana.

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  9. Compartir las galletas tampoco habría estado mal.
    Un beso.

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  10. Guille escribe la carta. Si no lo haces no te llegará :) tu pide lo que quieras. Tus deseos se cumplirán si has sido bueno claro..
    Y me da a mi que has sido travieso
    Besitos



    Gracias a tooood@s por vuestra visita y bueno... llegan fechas complicadas para algunos pero la pasaremos juntos Chaly.

    Un besito a tod@s

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  11. Que bonita historia, me llevaste a tiempos lejanos, gracias
    Besos

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  12. Muchas gracias Ana. Me gusta traer al recuerdo historias bonitas.

    Mil besos :)

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....