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Entra y siéntete en casa...

lunes, 21 de septiembre de 2015

Comienzos

Tuvo que escuchar palabras feas, hirientes y directas para hacerle perder la dignidad que le quedaba.

Estuvo todo el rato allí plantado, fumando  con aparente calma, aspirando el humo de su cigarrillo como si fuera el bálsamo de todos sus males.

Camino de vuelta a casa sintió esa maldita sensación de vacío, de estar en ese precipicio que ya era conocido para él... pero esta vez era distinto, esta vez el precipicio no era tan siniestro ni demoledor.

Poe, el perro que había adoptado apenas hacía unos meses, lo esperaba tras la puerta de su hogar.
El hombre fue directo a la ducha y se preparó un sándwich vegetal, se sentó en la pequeña terraza, dio un largo trago al botellín de cerveza. Observó a su perro que bostezó justo antes de tenderse en el suelo junto a él.  Miró un momento el cielo, intentó ver algún resplandor, alguna estrella... pero aquella era una de esas noches en que la luz y el resplandor de la ciudad ocultaban la belleza y la magia de los destellos de galaxias vecinas.

Se terminó el sándwich y dio el último trago de cerveza.
 ”Vamos Poe, entra, que nos vamos a dormir"
El perro entró y se tendió en su mantita, que estaba colocada en uno de los rinconcitos del salón.
El hombre entró en el dormitorio y se quedó dormido sabiendo que nada iba a impedir su búsqueda personal, la que algunos encuentran con facilidad, otros la obtienen por un golpe de suerte -como el que le toca la lotería-, otros la compran y algunos tienen que empeñarse y entregarse por la causa con todas sus fuerzas, él era una de esas personas, una de las personas que obtenían a poquitos su dosis de felicidad,  y pese a ello, era un buen capitán de su barco ahora a la deriva...

Al despertar, supo de inmediato que aquella mañana era la primera mañana de su nueva vida, vida tranquila,  vida apacible, llena de esperanza y nuevos proyectos…

Acarició a Poe antes de marcharse a trabajar y le prometió que en el fin de semana irían al monte, a pasear y ver las estrellas.



La ironía mas grande del mundo, 
es que las mejores personas
tienen pocos amigos.



9 comentarios:

  1. Intenso escrito que me ha llegado al alma

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  2. Todos los comienzos son duros, pero si hay esperanzas y tesón, se llega a buen puerto.
    Un buen otoño para vos, querida Nieves.
    Abrazos.

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  3. Las palabras hirientes no lastiman al solitario.


    Besos

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  4. Nieves, una historia con esperanzas en el mañana, llegar a aprender que la soledad a veces no es mala, un abrazo!

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  5. is an honor to read you kisses my sweet friend

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  6. Muy tierno y emotivo. La soledad no es buena, pero a veces es hasta aconsejable. Todo es cuestión de plantearlo y ver el futuro con optimismo. Quizás cuesta volver a encontrar el norte, pero nunca conviene venirse abajo.

    Besos Nieves.

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  7. Comenzae es fificil, pero si hay esperanza se puede
    Abrazo

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  8. Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios.

    Un besote grande y feliz día !!!

    :D

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....