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domingo, 13 de septiembre de 2015

Acuerdos II





Creedme cuando os digo que pocas cosas me sorprenden en este mundo.  El día que marchó con su nueva vespa con la promesa de volver no pensé que lo haría, pero lo hizo.
El primer día llegó nerviosa,  con el rostro brillante del sudor causado por el calor y el miedo. Reconocí en sus ojos que ya era consciente de quien era yo, con quien había pactado algo que aún estaba por determinar.  Ese miedo me gusta, los hacen vulnerables y me aseguran su fidelidad.

La diferencia es que ella aún sabiendo quien era volvió a mi porche. Ninguno lo hizo antes, todos desaparecían, se marchaban creyendo que así  no los encontraría...  el miedo los hace estúpidos.
Sin embargo ella apareció una tarde con un vestido de flores y un pañuelo anudado en  la cabeza al estilo pin up.  Traía entre sus manos una fiambrera con magdalenas que obviamente no probé,  no suelo comer nada de lo que me pueden ofrecer mis esbirros, por nombrarles de alguna forma.
Con ella tuve una actitud distinta, lo admito, el verla allí me desconcertó tanto como para tener interés en ella y dar lo mejor de mí.  Me esforcé por ser simpático  y compartir mi tiempo con ella. Se acostumbró a venir un par de veces a la semana, poco a poco las visitas fueron a más y nuestras conversaciones mas fluidas, se empeñaba en preguntarme cosas, a veces pensaba que demasiadas, le contestaba según me parecía, algunas verdades, algunas medias verdades y en ocasiones le contaba alguna treta para darle vidilla a su entusiasmo.

Vi su evolución claramente, como poco a poco la encantadora chica de trajes de flores y de pendientes de argollas se tornaba a  perlas negras y maquillaje oscuro.  Estaba perdiendo peso y sus modales dejaron de ser refinados, utilizaba expresiones mías y comenzó a tener interés por mi afición a la caza.   Le enseñé  todo lo que me pidió; a disparar, a fumar y otras  actividades nada lúdicas. 

Un día le dije; Quiero que hagas algo por mí.

Estaba sentada en el salón a oscuras, limpiando  la pistola y fumando uno de mis cigarrillos. Sammael, el doberman que me regaló en navidades se  levantó de su  letargo y me miró como si él también tuviera que participar de aquel momento.

Dime...

Sammael gruñó, en los últimos tiempos pensé que ese perro, ese veneno de dios, era más de ella que mío. Volví a centrar mi vista en su reciente tatuaje.  La Parca, con su guadaña y su manto negro también parecía esbozar la misma mueca sonriente que ella, esperando mi respuesta.  Que clase de vida había tenido esta mujer antes  de que  callera en mis brazos, su vida anterior parecía un chiste...
Le dije lo que tenía que hacer.
No dijo nada, dio una calada al cigarro y volvió a girarse a la mesa para seguir limpiando  el arma. 

Lo harás?  Su silencio me provocó dudas.

Si lo hago acabará nuestro pacto? 

Oficialmente si. 

Y si no lo hago?

Pues sintiéndolo mucho, porque me he encariñado de ti,  haré lo propio para que la parca venga por tu alma.

De verdad lo harías?

Si.  Y lo sabes. No me dejarías otra alternativa.

Puedo volver cuando termine el trabajo? 

Esperaba que volviera, me había acostumbrado a esa mujer, salvaje, sin escrúpulos,  había hecho de ella un ser frío y demoledor.  Terminé amándola,  no sé porqué. Nunca amé a nadie. Volvió con el alma de quien había dado muerte en lo más profundo de sus ojos. Estuvo a mi lado algún tiempo, hasta que se aburrió.  

Un día se fue y me olvidó. 

Creedme cuando os digo que pocas cosas me sorprenden en este mundo. Ella me ha dejado de piedra.





8 comentarios:

  1. Esta sería una vuelta de tuerca negra de Joe Black! Un final inesperado, Nieves, muy buena, un abrazo!

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  2. Ella aprendió bien del "maestro" y le pagó con su misma moneda.
    Un relato muy bien logrado, Nieves, me gustó mucho.
    Besotes

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  3. excellent account. is an honor to read you every day kisses

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  4. Ahhhh que no me lo esperaba...
    Me gustó mucho
    Besos

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  5. ¿Ves?, lo que yo decía, al final no era tan malo, a todo hay quien gane.
    Abrazo.

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  6. A veces quién pretende sorprender, es el sorprendido. Me gusta.

    Besos Nieves.

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  7. MuCHAS GRACIAS por vuestras visitas, y esas cosas que me decis que siempre me provocan una sonrisa.

    Mil besos amig@s !!!

    :D

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....