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miércoles, 4 de febrero de 2015

Mentes coincidentes ~3~


- El próximo Viernes tengo que ir a la capital, ¿Te apetece acompañarme?  Le dijo Eloy a la encantadora Julia mientras que desayunaban aquel Miércoles helado.

-Tendré que comunicarlo en el trabajo...  respondió ella antes de darle un bocado a la tostada.
- No me apetece ir solo. La reunión es por la mañana, a las 14 h. habremos terminados, podrías ir a dar una vuelta por los centros comerciales que hay justo  enfrente de las oficinas, almorzaríamos juntos, y pasaríamos el día siguiente  haciendo un poco de turismo, si te apetece podemos ir al teatro, ahora hay obras muy buenas en cartel.



Daniel -el sobrino de Eloy- nunca se había quedado a cargo de la casa tantos días.  Le preocupaba que Marcelo - el loro -  se quedara tanto tiempo solo.  Fue a la Universidad aquel viernes  tan sólo para entregar algunos trabajos, para reunirse  con un profesor y asistir a una asignatura de las más complicadas. 
Aquel viernes volvió con Martina, a la cual había invitado a pasar el fin de semana con él.   
Al llegar a casa lo primero que hizo fue mirar a Marcelo y llenarle el comedero, agua y le dio uno de esos palitos con vitaminas que parecen más un caramelo que alimento vitaminado. Habló un rato con él y estuvo riéndose de las cosas que se le ocurría decir al animal alado. 
A Martina le gustaba estar en esa casa, nunca había visto un loro tan hablador y gracioso.  La compañía de Daniel cada vez era mas agradable y cómoda. Era un chico listo que la asesoraba con las asignaturas más complicadas, era simpático y aunque intentaba que quedara en segundo plano hacía tiempo que lo veía atractivo. Cuando conoció a su tío descubrió que ese atractivo era heredado, porque a pesar de la edad a Martina le había seducido el atractivo del tío Eloy. 

El Sábado por la noche Daniel abrió el cajón del armario azul. Abrió el sobre y sacó algunos billetes de los que su tío le había dejado para ese cometido. Recordó el momento en que le dio aquel sobre:
En la cocina con las maletas preparadas en la puerta y tan elegante que apenas lo reconocía.
" Toma Dani, es un dinero para estos días, ya sé que tienes dinero y que no te gustan estas cosas pero me apetece que lo tengas, invita a cenar en un buen restaurante a alguna de tus amigas, nada de hamburgueserías y cagales de esas, llévale a un buen lugar para que te recuerden  gratamente y disfruta del finde sin la sombra de tu tío por aquí dando calor..."

Martina se sorprendió al verle, con un elegantísimo y moderno traje de massimo dutti. Con un perfume que nunca había olido; sutil, se percibía y envolvía el ambiente con una agradable presencia a masculinidad...  ella había elegido un vestido color changpam, su pelo rizado y rebelde lo había recogido con un par de pinzas pequeñas con brillantitos, muy parecidas a los pendientes.

Cuando llegaron al restaurante ella se sintió abrumada, nunca hubiera imaginado que alguna vez pudiera ir a uno de esos lugares tan sumamente elegantes, Daniel se comportaba con naturalidad y educado. Uno de los camareros los acompañó a su mesa, una de las más bonitas, centrales e iluminadas exquisitamente. 
" Me siento abrumada, no debiste elegir un lugar tan caro..."  Martina no  pudo evitar comentarlo  después de que el camarero le sirviera el vino.

"Es el lugar que te mereces"  Agarró con delicadeza una de las manos de Martina y le dio un beso, ella se sonrojó.





Eloy y Julia salían del teatro bastante tarde. Julia quiso tomarse un perrito caliente en una furgoneta ambulante que parada junto a una zona de bares hacía el negocio cada fin de semana con los jóvenes noctámbulos.
Fueron andando con el perrito caliente entre sus manos, comiéndolo con cuidado para no dejarlo caer  o simplemente no mancharse demasiado. Julia rió al ver a Eloy con toda la comisura de su boca con restos de kechup . ¿Qué pasa?  Eloy la miraba intentando ocultar su sonrisa.  Julia se acercó y le dio un beso lamiendo los restos de kechup.  ¡¡Pero Julia, que cosas tienes!!   Eloy no esperaba sentir la húmeda y suave lengua de su chica  pasando por sus labios llevándose con ella todos los restos del tomate.
"Me gustas hasta con kechup" Rió
Eloy fue a abrazarla y ella salió corriendo para que no la alcanzara.  Él era deportista, sabía que la alcanzaría pero la dejó ir  con un discreto margen, la vio entrar ya a un paso normal  dentro del hotel.
Cuando Eloy llegó al hall vio a Julia que miraba hacia la puerta para asegurarse que él entraba, esperaba el ascensor. Eloy se dirigió a ella  con paso tranquilo. Levantó  la mano en forma de saludo a Juan - uno de los recepcionistas- y se colocó junto a Julia, ella lo miraba con ojos muy vivarachos, estaba feliz, quería jugar...
Entraron en el ascensor junto a una señora con un moño blanco, agarraba con fuerza un pequeño bolso y se mantenía caliente bajo un abrigo de pieles.  Al llegar a su planta se despidió de ellos con un "buenas noches" y un par de segundos después la puerta se volvió a cerrar automáticamente.

Julia lo miraba  mientras daba un par de pasos atrás a la vez que él se le acercaba. Aún sin abrazarla la besó con ganas,  la sentía encendida, animada.  La puerta del ascensor se abrió, era demasiado  tarde para que hubiera algún huésped utilizándolo. Ambos ignoraron el momento y la puerta se volvió a cerrar.  Ella miró el cuadro de botones de las plantas y quiso darle al botón para que la puerta volviera a abrirse.  Él le cogió la mano y la abrazó,  besó su cuello y la parte de los pechos que resaltaban sobre el escote del precioso vestido.  Estando bajo el influjo de Julia era un echo que perdiera la noción del tiempo,  con facilidad se obnubilaba y se perdía entre sus besos y caricias...
Julia  resbaló una de sus manos por el cuerpo de su amante y aprovechando su hipnosis de excitación apretó el botón para poder salir entre risas y  los zapatos en la mano. Eloy entre una mezcla de sorpresa y excitación dio un par de pasos hasta salir al pasillo y verla en la puerta de su habitación. Le esperaba, la llave electrónica para poder entrar la tenía él.  Tan pronto llegó a la puerta  la abrió y sorprendentemente fusionó a la primera.  La dejó entrar primero, él pasó detrás y cerró la puerta. Hicieron el amor con excitación desmedida.



El Domingo cuando llegó Eloy a casa lo primero que escuchó fue la voz de Martina.  Estaba en el salón poniendo la mesa para la cena. Su sobrino parecía estar en la cocina atento para sacar el pescado del horno.  "Que sorpresa, ya llegaste"  La muchacha vestía con ropa cómoda, andaba descalza.  "pondré otro cubierto"  Le sonrió  y se dirigió a él para saludarle, le dio un alegre beso, como el de una amiga quinceañera alocada y sin prejuicios.  Eloy reaccionó con un respingo, agitó hacia atrás la cabeza y la miró con el desconcierto de no saber si ese beso en la boca había sido intencionado o un descuido por causa de su efusiva bienvenida.  Su sobrino apareció justo en ese instante con la bandeja con el pescado y pareció no advertir ese gesto de insinuación y entrega.

Martina se quedó aquella noche en la casa. Eloy y ella parecían tener una relación, los escuchó mientras  se duchaban juntos.
Él era un chico moderno y abierto pero aquel gesto no le llegó a gustar, lo mantuvo en secreto. No lo comentó con nadie... pero permanecía en su recuerdo ese sabor a cerezas...






8 comentarios:

  1. Ufffff larguísimo relato, jajaja
    muy romantico, que hermosos son los primeros momentos de una pareja, aunque pasen años juntos, bien y se amen, esa magia de los primeros días no se repite, es única, me gustaría haber gusrdado alguno de esos momentos en un relicario
    Besos

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  2. Bien esto está bien: Ellos ya chingaron, el sobrino un misterio, pero a mí el que más me interesa es el loro Marcelo; este cuando empiece a rajar todo lo que sabe, ya veremos cómo queda la tropa.

    Besos Nieves.

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  3. Preciosa historía, Nieves, me temo me perdí el anterior capítulo, voy de inmediato a leerlo.
    Besos

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  4. Nieves, leí el comentario de Rafa y me hizo reir, el loro protagonista, sigo la secuencia, un abrazo!

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  5. Genial¡¡¡ ese relato
    Este Rafa...jajaja
    Bss

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  6. Que chulo bro... Me animas a escribir... :)

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  7. * Cantares. Sé que es largo pero en algunos relatos no veo como acortarlos. Los dejo varios días así que puedes leerlos un dos tramos. :)

    Feliz semana!!!

    * Rafa, ;D Me encanta tu humor y estos comentarios tuyo que me hacen reír. Como ves la última entrega de esta historia va en tu honor...

    Besines !!

    *Vero, Gracias por tus visitas e interés por seguir cada entrega.
    Besos a raudales amiga :D

    *Cristina, jajajaja es que nuestro Rafa es único para comentar eh?
    Espero que te guste la nueva entrada, desde el punto de vista de Marcelo - el loro -
    :)
    Mil besos!!!

    *Mar, Gracias por tu visita amiga :)

    Besines

    * Roberto ... y yo te animo a que lo hagas... :D

    Me encanta esa nueva foto!!!

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....