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lunes, 3 de junio de 2013

La escalera de incendios





Ángela consiguió a precio de saldo el piso de sus sueños.
Un ático, pequeño y diáfano, sin ningún recoveco ni estridencia.
El día que fue a verlo por primera ves y descubrió la escalera de incendios lo tuvo claro, era un detalle insignificante pero que terminó por enamorarla.


En ninguna parte de la provincia había este tipo de salida adicional. Daba a un patio común del cual había fácil acceso a la vía pública.


Ángela estaba encantada, la mudanza se realizó en pleno verano y aquellas escaleras le daba la oportunidad de salir al exterior fácilmente.  
Cuando llegaba de la jornada laboral, cenaba y después solía coger un botellín de cerveza muy muy fría, su cajetilla de cigarros, y sentada con la luz siempre apagada solía observar las luces de la ciudad, los ruidos urbanos que nunca cesaban por muy tarde que fuese...


Jorge, el vecino del segundo solía llegar sobre media noche, atravesaba el patio común y subía los peldaños de las escaleras sigiloso para no alertar a los vecinos.
Esa noche llegó mas silencioso de lo habitual,  con el gesto mas serio que de costumbre.  Se paró a  escasos cuatro peldaños de Ángela, esperó  a que le lanzara la cajetilla de cigarros que cogió al vuelo. Se sentó y no habló nada.
El  humo del cigarro se desvanecía movido por el viento...  Ángela apuró su botellín de cerveza...
El sonido de los vehículos, de alguna televisión encendida, el murmullo lejano de algunos noctámbulos que recorrían la ciudad...

- Se quedó dormida? Preguntó Ángela  a la vez que estiraba el brazo junto a todo el cuerpo para alcanzar sin moverse otros dos botellines de cerveza.

Le puso uno de los botellines en el caluroso cuello de Jorge y éste después del gesto de escalofrío lo cogió y dio un trago, se deslizó hacía un lado del peldaño girándose para mirar hacia cuatro peldaños arriba, donde se encontraba su amable vecina.

- No...  la dejé murmurando, enfadada, medio chillona, ya no sé lo que dice... el médico me ha dicho esta mañana que el alzheimer está muy avanzado ...  encendió otro cigarro.

- Deberías pedir ayuda, eres muy joven para llevar esta vida. Tendrías que estar por ahí en las discotecas, en los bares pasando el rato con los amigo...  Si quieres yo podría quedarme con ella para que te despejaras los fines de semana. No me importa Jorge de verdad.

No contestó , se inclinó hacia delante llevándose las manos a la cabeza y bostezando a la ves...

- Te vendrías conmigo?  Preguntó con un tono esperanzador.

- Es que yo ya no tengo edad de discotecas!!!  Ángela respondió jocosamente.

- Bueno, cuando... -prefirió no terminar la frase que había pensado-  cuando pase un tiempo haremos un viajecito juntos. 

- Podría ser,  si...  respondió no muy animada Ángela.

- No te veo convencida... no me digas algo que luego no cumplas.  El chico dio un último trago de cerveza.

- Aquí queda hablado Jorge, tú y yo compartiremos viaje, ya pensaremos donde, tenemos mucho tiempo para pensarlo!!  La vecina puso el cigarro en la comisura de sus labios estiró el brazo haciendo el gesto de estrechar sus manos como símbolo de buen trato, como pacto irrompible entre amigos.

- Joder tía como aprietas la mano!!

- Cuidado con ese vocabulario jovencito, habla con mas respecto...  recriminó un tanto entre bromas al muchacho.


Volvieron al silencio...

Ángela bajó unos peldaños hasta colocarse justo en el peldaño de arriba de Jorge, atusó el pelo del muchacho...

- Has cenado?

- Si, un bocadillo... ha sido un día largo y no tenía ganas de meterme en la cocina, además con esta calor  uf... Se pasó la mano por el flequillo pasándola hasta la nuca.

- Menudas greñas tienes... ¿ quieres que mañana te corte el pelo?, si quieres te rapo por los lados y te dejo el flequillo tal y como lo tienes así un poco largito... ahora mola mucho esos cortes...

- Vale... hoy tengo sueño....  susurró el muchacho.

Se levantó para marcharse a casa.

Unos de los matrimonios vecinos los vio sentados en la escalera de incendios, a oscuras, bebiendo, fumando... mañana tendrían una historia para contar.

 Ángela  se inquietó, tan sólo llevaba un par de meses viviendo allí y no quería causar demasiada mala impresión, ni causarle problemas al muchacho que aunque tenía 23 años  no dejaba de verlo como un jovencito que necesitaba compañía, ayuda y comprensión.

Jorge se inclinó para darle un beso en la mejilla y desearle buenas noches.


- No te incomodes por los vecinos, son buenas personas,  además he dejado de dar explicaciones, al fin de cuentas, la gente entiende siempre lo que quiere entender. Hasta mañana.

- Hasta mañana...


Jorge desaparecia por una de las esquinas del patio común, hasta ese momento Ángela no se levantaba, recogía y entraba en su confortable ático, pequeño y diáfano, sin ningún recoveco ni estridencia.





8 comentarios:

  1. ¡Interesante historia! me ha encantado.
    Besos

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  2. Vecinos solitarios y solidarios, buen relato Nieves! Un abrazo

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  3. Una escena de la vida cotidiana, bien pintada, con el sonido de fondo de la ciudad, y dos almas solitarias que comparten unas cervezas y los peldaños de una escalera de incendios.
    ¡Me gustó, Nieves! Me hizo acordar un poco a los personajes y al clima de los cuentos de Carver.
    Un abrazote.

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  4. A ver, a ver... Esto no puede quedar aquí! Tu historia tiene que tener una segunda parte, una tercera... Cuánta ternuta parece haber entre ambos. Sobran los otros vecinos, pero, claro, alguna nota negra ha de tener el relato para que parezca de lo más real.
    Narras divinamente. Un lenguaje directo, sencillo y cotidiano.
    Me encantó!

    Besos.

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  5. igual se puede continuar, y aparcar la crueldad de dejarnos a medias ¿no crees?

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  6. Me ha gustado mucho la sencillez con la que cuenta la historia. Alucino,cómo puedes sacar historias de donde sea,de cualquier cosa,en este caso de la escalera de incendios,genial..... :)


    Mil besos!!!!


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  7. MUCHAS GRACIAS AMIGOS Y AMIGAS,

    Me alegro mucho que mis historias os entretengan, os sepa a poco e incluso os sorprendan.
    Me gusta leer como a cada uno de vosotros le provoca una sensación.
    Os anuncio ( no sé si para bien o para mal) esta historia tendrá secuela, no sé si una dos o cuantas, como de costumbre vosotros marcaréis las pautas.

    MIL BESOS A TOD@s :)

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Hola chic@s!!!!
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