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domingo, 26 de mayo de 2013

TAXIIIIIII.....

Aquel día en el taxi estaba siendo como otro cualquiera,   cuando vio entrar a esa espectacular mujer lo primero que se le pasó por la cabeza es pensar porque no tendría coche propio, se le veía una mujer con clase,  adinerada y su loock era de lo mas actual a la ves que sexy. 
Se la  notaba nerviosa,  miraba por la ventanilla observando el tráfico mas que el paisaje urbano.
Cuando llegamos al destino buscó en su bolso de miles de euros... - que aunque el taxista no era entendido en la materia, era evidente que ese bolso tenía clase-   pero tuvo que vaciar todo el contenido para encontrar el monedero, volvió a meterlo todo en el bolso, pagó y la perdió de vista, la ciudad la engulló  con la misma facilidad que la hizo entrar en su taxi.

Llevaba ya una manzanas recorridas cuando se dio cuenta que se habría dejado olvidado un tarro pequeño, redondo .. lo cogió  y pudo leer  " contorno de ojos con células madre"
Se miró entonces en el espejo retrovisor, mmmm... las ojeras resaltaban evidentes, la vida  de taxista es dura y las noches con los amigos tampoco ayudaban mucho...

- puede que resulte.  Pensó

Así que se untó la cremita con todo el esmero que pudo, tenía buena textura y olía bien...

Tan sólo habría pasado una hora de tener el potingue en sus ojeras cuando entró en el taxi una jovencita, sacó un brick  de zumo de naranja y le dio un energético sorbo por la cañita que viene incorporada, pasaron varios minutos y no volvía a beber mas, el taxista un tanto angustiado le dijo a la jovencita:

- Bébetelo, se le van a ir las vitaminas!!!

Mientras que la joven obedeció al conductor, éste no podía salir de su asombro frente a aquella inesperada  forma de actuar, le había recordado a esas madres que siempre  recuerdan lo importante de las vitaminas, de pronto calló en la cuenta de que la joven  estaba demasiado  desabrigada, quizás llegaría tarde a casa, el taxista miraba la mochila esperando ver en sus interior alguna rebequita para cuando refrescara... pero esta ves se mordió la lengua evitando así que la joven lo viera como un rarito.

Con los días se fue adaptando a su nueva faceta con sus pasajeros...  les daba recetas de postres, les susurraba  como quitar esas manchas en la ropa que parecen imposible, tenía tantos tipos de conversaciones como clientes entraban en su taxi, se untaba su contorno de ojos y eso era mano de santo... una especie de fuerza interior hacía que cada uno de sus clientes se sintiera como en su propio coche, era amable, atento,  servicial.  Al final eso de las células madre iba a ser verdad.  Una especie a energía protectora como las que sólo tienen las madres se apoderó de él, el instinto de protección hacía sus viajeros era tal,  que los tapaba con una manta en esas noches en que la ciudad llegaba a temperaturas bajo cero.


Un día el tarro de contorno de ojos de células madre se agotó... desde ese día todo volvió a la normalidad masculina... pero desde entonces se siente....   huérfano.






5 comentarios:

  1. Debería comprarse otro contorno igual parece que le transfiere esa sensibilidad exclusivamente femenina :)


    Mil besos!!!! Gracias por acordarte de mi cuando escribes historias paranormales....

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  2. Nieves, un relato que comienza cotidiano y termina dejándonos gratamente sorprendidos, un abrazo!

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  3. ¡Eh! que yo en el taxi tengo sensibilidad paternal y no tengo crema de células madre...

    si es que no dormimos nada, al final habrá que llevar una cremita en el taxi "yo te doy cremita... tu me das cremita..." (esta es la canción más escuchada en el baño de mi casa, a la hora del baño de estos dos, y ¡cómo la exigen!)

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  4. Había encontrado un poco de humanidad. Ya nunca volvería a ser el mismo.

    Un abrazo Nieves.

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  5. *Patry, O quizás no, puede que solo fuese ese, de todas formas estaría bien eso de que ciertos productos cambiasen para bien el carácter de ciertas personas... :)
    Cómo se que te gustan ya es un pensamiento automático...

    Mil besos :D


    * Cristina, Me parece fantástico que te sorprendiera, me gusta esto de reflejar momentos inesperados.Nunca hay que dar nada por hecho :)

    Besos!!!


    *Rubén, Es que los que tenemos niños siempre terminamos canturreando o haciendo mil cosas que sin ellos como que sería impensable... Dan tanta vida y tanta energía verdad?
    Tus niños tienen la misma edad que mis sobrinos así que no es difícil imaginarte :D
    Sé un poco ya como eres y sé que no te hace falta ninguna "células madres" para ser una persona brillante.

    Gracias!!!


    *Jaal, De momento le cuesta seguir adelante sin ella, ya que nota su falta....

    Un abrazo :D

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