Páginas

♥
Entra y siéntete en casa...

martes, 2 de abril de 2013

Hogar dulce Hogar

Había tenido el día mas extraño de su vida.

 El despertador sonó a las 7:00h AM como cada Lunes, notó  justo al abrir los ojos que estaba agotada, mas cansada aún que cuando se metió en la cama a eso de las 11:00h. PM.  
Se preparó para la nueva jornada laboral, se bebió a sorbos el café y se dirigió a la calle para coger su habitual bus a las 7:50h. AM.
No tardó en apreciar que las calles estaban ese Lunes llamativamente desiertas.  El bus llegaba tarde y su cansancio no terminaba de  desvanecer. 
Ya estando cansada de esperar en la parada del bus Donatelo,  el vecino del 4º derecha frenó en seco al verla allí tan solitaria.

- ¿Qué haces hay tan temprano? ¿Te llevo a algún sitio?

Andrea no se lo pensó, ya llegaba tarde al trabajo y Donatelo es un hombre amable. Así que  abrió la puerta del coche y  entró refugiándose del frío mañanero. Se desabrochó el abrigo para ir mas cómoda y se puso el cinturón de seguridad.

-Ay yo lo olvidé, me lo pongo ahora!!  Exclamó mientras los dos se colocaban el cinturón de seguridad de su ford fiesta gris marengo de segunda mano.

- Gracias,  llego tarde, el bus no ha pasado hoy a su hora. 

- A que hora entras a la oficina? preguntó Donatelo mientras esperaba en el semáforo en rojo.

- A las 8 y media.

Donatelo miró el reloj...

- Pero Andrea... son las 7 y media.!!!

- Que, susurro la joven mientras  miraba su nuevo móvil de última generación. Yo tengo las 8 y 34 minutos.
En ese momento, mientras  miraba el semáforo cambiar en ámbar lo vio claro.
El Domingo había estado en casa, enferma por un cólico de gambas de la cena de la noche de Sábado, ya por la noche cambió la hora de su móvil .. Una hora hacia delante, sin confusión. pero su habitual despiste había hecho una de las suyas, su magnífico movil cambió la hora automáticamente. Así que su reloj terminó marcando una hora mas de lo que debería. 

En ese momento pasó un furgón de Banco. Andrea lo siguió con la mirada. Donatelo giró a la derecha y  le comentó que pararía a comprar el periódico en el kiosco de chapa. Aparcó a un lado de la calle. Andrea le daba vueltas a su despiste horario y repasaba mentalmente la hora que era ayer, la hora que era hoy, a la hora que se había despertado y la hora que hubiese sido ayer si se hubiera despertado.... En fin ese tipo de pensamientos locos y absurdos provocados por el cambio horario.
Donatelo tardaba, pero ya no había prisa. Observaba  de reojo el furgón blindado que había quedado aparcado en la acera de enfrente.
Escuchó dos disparos... tres, cuatro, un tiroteo. Donatelo llegó corriendo y se metió en el coche.

- Que pasó?  Exclamó asustado.

- No sé.  El sonido viene del Banco

En ese momentos unos tipos con pasamontañas salieron corriendo del banco, abrieron la puerta de atrás del furgón y salieron a toda prisa.
En ese instante. Justo en ese segundo el mundo se paró, ambos se quedaron en el coche, absortos, petrificados.   Los dos tuvieron el mismo pensamiento.

- La Ostia....  susurro al verse en aquella situación.

- Qué hacemos Donatelo...

- Espera un momento...

No había nadie en las calles, ni siquiera el tiroteo hizo salir a los  ciudadanos, la cámara de seguridad del banco quedaba fuera de ese encuadre...

- Que hacemos Donatelo??? 

Donatelo arrancó y se incorporó a la avenida, recorrió un centenar de metros,  fue frenado  a poquito hasta parar justo para abrir la puerta y recoger un saco  que lo introdujo hábilmente en el coche a pesar de su tamaño y peso, se lo dio a Andrea.
Ella no perdió tiempo para abrirlo, sentada en el asiento del copiloto hizo tanta fuerza que  se le cayeron varios fajos de billetes por el suelo del auto. 

- Madre mía de Dios!!!

Donatelo paró frente a las oficinas donde trabajaba Andrea.

- Esto es la ostia Andrea!!!  Vamos a ver.  Tranquilicémonos.  Vas a trabajar ok?  Yo también iré al muelle. Haremos nuestra jornada como cualquier otro Lunes. Esta tarde invítame a merendar  vale? Sobre las 6  subiré a verte.


Fundido en negro


Andrea abre la puerta y Donatelo entra con la mochila de las excursiones domingueras a cuesta y un hermoso pastel entre sus manos.

- Hiciste café ?

- Si claro!!!

Donatelo partía hermosas porciones del pastel mientras con voz pausada  explicaba...

- Hay tres millones Andrea...

- De Euros????

- Millón y medio para cada uno. Hay que ser discretos. ¿Lo entiendes?

Andrea puso los cafés en la mesa y tras unos segundos de silencio, dio un  bocado a su pastel  y expresó lo que le rondaba por la cabeza desde esa mañana.

- Donatelo, yo no me puedo quedar con todo ese dinero y en estos tiempos aún menos, que te parece si lo repartimos en el bloque, somos 12 vecinos, le dejaríamos en la puerta de casa un sobre con el dinero, aclarándole que no digan nada a nadie, sabes que a un par de ellos los desahucios le acechan, creo que es de justicia.

Donatelo, bebió café.

- Mmmmm tienes razón pero a María también le corresponde su parte, viene a limpiar las escaleras y ayuda en todo lo que puede, a su niño enfermo le vendría fantástico.

- Y como se lo damos a ella. 

- Se lo dejamos en el cuarto de portería, junto a su maquina de café. 

- ¿Vale entonces?

- Vale!!! ¿ cuando lo hacemos?

- YA!!!!

Cogió Andrea un papelito y realizó unas cuentas matemáticas......  230 mil para cada uno.


Fundido en negro


Había tenido el día mas extraño de su vida.

A las 11:00h. PM, dándose un relajante baño de espuma, con velas perfumadas, el pelo recogido en un moño alto, un vaso de vino y leyendo unas líneas de su libro preferido, no podía evitar dejar de sonrreir y pensar en las caras de sus vecinos cuando llegaran del trabajo y vieran aquel dinero llamando a sus puertas...






7 comentarios:

  1. ¡Muy buena historia! Nieves.
    Besitos

    ResponderEliminar
  2. Al que madruga el diablo les ayuda.

    Lo que acarrea el cambio de hora. yo voy a ponerle una hora mas al mio, a ver que pasa.

    Vendría muy bien pa la Feria.

    Saludos, manolo
    http://marinosinbarco.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  3. Qué ilusión poder repartir dinero a todo el que lo necesita. Tiene que ser de infarto que en el momento que más lo necesitas, te aparezca un dinero de la nada y te solucione el problema de un plumazo. Buen relato,Nieves!!!

    Mil besos!!!

    ResponderEliminar
  4. Lo mejor que hay para terminar un día, en el que no se sabe si duró una hora más o una hora menos, es un relajante baño de espuma.
    ¡Muy bueno Nieves!
    Abrazote

    ResponderEliminar
  5. Qué bueno Nieves! Y la caridad bien entendida empieza por repartir lo conseguido, no importa cómo, en este caso, un abrazo!

    ResponderEliminar
  6. parece qeu estuviera pasnadome a mi
    me indentifico con la historia

    un relato lleno de caminos por encerrar y lagunas que descubrir entre el tumulto del tiempo.

    saludos

    ResponderEliminar
  7. * Verónica, Gracias por tu fidelidad, y por no perderte ni uno de mis relatos.

    Besos :)

    *Manolo, Pues si, es un dicho que en ocasiones acierta, encontrar una saca de dinero perdido de un atraco solo les pudo ocurrir gracias a ese madrugón accidental.

    Un saludo y bienvenido ;)

    *Patry, Te imaginas esos vecinos al abrir el solitario sobre y ver esos fajos de billetitos. jajajaja que locura!!!

    Besos :)

    *Mirella, Un baño de espuma siempre es como un regalo relajante... es sensacional hundirte en espuma perfumada.
    Besos :)

    * Cristina, La consciencia de nuestra protagonista no podía disfrutar a solas de un dinero que llegó tan de repente y su amigo vecino Donatelo también tenía un corazón grande. Tener vecinos así es fantástico !!

    Un abrazo :)

    *Lugar de paz. Bienvenida a este rincondito, me encanta que lleguen amigos nuevos, y que te guste mi relato.

    Un abrazo grande :)

    ResponderEliminar

Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....