Páginas

♥
Entra y siéntete en casa...

lunes, 4 de diciembre de 2017

Puro amor



Él se levanta temprano. Muy temprano.  Cuando la ve a ella la mañana ya está avanzada pero siempre  dejan  a un lado aquello que están haciendo y se toman un café juntos.

Algunos días como aquél incluso tenían algo sorprendente que contar.

- Esta mañana me ha pasado algo, que verás cuando te lo cuente como te  vas a quedar.  Dijo él mientras se ponía azúcar en el café y ella terminaba de untar la sobrasada en su tostada.

Ella le acercó el plato con las tostadas, puso el azúcar en su café, esperó a que se acomodara un momento y ver como daba el primer bocado a  la tostada. Suspiró y le animó a que le contara lo sucedido.

- Iba andando por el camino habitual que suelo hacer,  cuando desde lejos, vi un bulto en el suelo, era grande, parecía una persona tirada en el suelo. Conforme me iba acercando mis sospechas se confirmaron. Eran las seis y media de la mañana y aquel tipo permanecía en el suelo inmóvil.  Le hablé. No reaccionaba.  Le di un golpecito en el hombro y pregunté si estaba bien.  No, no estaba bien, tenía una buena borrachera y tiritaba como si hubiera estado toda la noche allí bajo las gélidas temperaturas del frío polar.  Le puse mi sudadera y le pregunté si estaba lejos de casa.  No lo estaba. Pero las tiritonas que tenía casi le impedía hablar y desplazarse así que lo acompañé un buen tramo hasta que vi que parecía tener cierta coordinación.  Me quiso dar la sudadera pero aún lo veía dar tiritonas y le dije que ya me la devolvería.

- ¿Me quieres decir que has dado tu sudadera a un desconocido que estaba con una borrachera mortal  al que posiblemente no veas más?

- Si. Creo que si este tipo no hubiera reaccionado y vuelve a casa se hubiera muerto.  Estaba muy muy muy mal.

Se quedaron en silencio un instante, ella le sonrió y él le preguntó porqué lo hacía.

- Desde mi perspectiva si tú no hubieras estado allí, le das tu sudadera y le das un buen empuje para que se levantara su destino hubiera sido bastante jodido.  Eres un tío de la hostia amor mío. Estoy muy orgullosa de tener alguien así a mi lado.

- Pues pasé un poco de intranquilidad,  hubo un momento que pensé que era uno de esos trucos  en  que un cebo te hace parar y llega otro tipo y te  quitan los cuatro euros que llevas.

Ella lo miró con ternura y con amor, orgullosa de estar a su lado, de tener un tipo a su lado con no mucho dinero pero que no duda en dar lo que tiene a alguien que lo necesita.

-Dame un beso amor mío, estoy orgullosa de ti. Eres puro amor. Te quiero.

Se dieron un beso en los labios.


- Yo también te quiero cariño.









12 comentarios:

  1. Ella saca besos de todo.
    Más lista que el hambre.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Con ese frío se antoja tanta miel! ;)

    jeje besos =)))

    ResponderEliminar
  3. —Yo también te quiero, cariño (aunque tú no hubieses hecho lo mismo).
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. No hay demasiadas personas así.
    Besos🌹

    ResponderEliminar
  5. Hola Nieves

    Las buenas personas escasean. Y más en el extraño mundo en el que vivimos.

    Besos

    ResponderEliminar
  6. creo que yo hubiera pensado que pudiera ser un truco.

    Pero es posible que le hubiera ayudado.

    Lo de la sudadera, no se.

    ResponderEliminar
  7. Un alma solidaria y generosa, qué bueno dar estas noticias al lado de lo que por lo general pasa en el mundo, un abrazo Nieves!

    ResponderEliminar
  8. Ja! me recuerda un día a las 4:00 de la mañana, voy a guardar el bus, y veo al borracho de siempre, llamo a la guadia civil, para que lo lleve a casa (ya sabemos quién es y dónde vive, solo, porque su mujer y su hija hace tiempo que se fueron para evitar las palizas), las borracheras le han dejado un cuerpo decrépito, que solo se sostiene con dos muletas. La guardia civil, llama a la ambulancia, porque tiene síntomas de hipotermia, mientras llega se escapa a gatas abandonando las muletas. Insulta a los guardias, a mí, a los de la ambulancia. Y la siguiente vez que lo ví, siguió insultándome, y como estaba en las mismas, volví a llamar a la ambulancia, que esta vez no vino...

    ResponderEliminar
  9. Hay personas generosas en este mundo- Bella historia
    Besos

    ResponderEliminar
  10. Que vivan las buenas personas, que aunque parezca mentira, todavía existen. Mil besos!!




    ResponderEliminar
  11. Gracias amig@s. Os quiero decir que esta historia es totalmente cierta. Aún quedan gente distinta.

    Mil besitos a tod@s :)

    ResponderEliminar

Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....