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♥ Entra y siéntete en casa ...

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lunes, 17 de agosto de 2015

El extranjero




Él era un hombre que llegó de tierras lejanas,  bebía whisky  y fumaba cigarrillos de una marca extranjera. 
Trabajaba en un concesionario de coches, desayunaba todos los días en la misma cafetería. Allí lo conocí hace tres años. 

Había tenido una esposa, se quedó en las tierras de donde vino y a los pocos meses recibió una notificación de un abogado  en la que se le pedía el divorcio. Su  esposa ya no era su mujer sino la mujer de otro.   No hablaba mucho de eso, yo tampoco le preguntaba.

Yo nunca me había enganchado a una relación demasiado tiempo,  siempre tenía algún amigo especial con el que mantenía ciertos momentos de intimidad los Sábados noche o algún día esporádico que nos llamábamos para acompañarnos en algún acto social donde siempre es mejor ir de la mano de alguien que ir como el solitario soltero... 
Pero resulta que desde que  conozco a William no tengo necesidad de secciones eróticas festivas de Sábados y no es que ahora las secciones de mete-saca las haya suplantado el extranjero, nada de eso, lo que tengo con él es pura amistad.  Con William es otro rollo, más mental, más de sensaciones, sentimientos y compañía. Tenemos una extraña conexión, un nexo común que no alcanzo a descifrar.   Después de tres años, hemos compartido miles de momentos, de sensaciones y de vivencias intensas y divertidas, tristes y desoladoras.  Hemos compartido días y noches... 
Mis  viejos amantes me llaman para retomar,  no me apetece... estoy llena de William.   A veces pienso que me gusta, ya me entendeis, los sentimientos van por libre, pero cuando pienso en esa posibilidad como real descubro que no es así, que sólo es el instinto de mujer que en ocasiones se despierta y quiere besar a ese hombre que tienes permanentemente a tu lado y que algunos días duerme contigo después de haber tenido un largo día de trabajo y obligaciones. 

A veces pienso que como casi todas las amistades terminará marchándose. Terminaremos alejandonos por las circunstancias de los momentos que toquen, lo veremos razonable y aceptaremos esa realidad.  Poco a poco, todo volverá a ocupar su lugar. Yo apenas seré unos días en la historia de su vida. Quizás un " era una buena chica "... y él... él  siempre será mi mejor recuerdo, mi mejor hombre, aún sin haberle besado, aún sin haber escuchado palabras de deseo de su boca,  aún teniéndome que guardar las ganas... aún así será mi mejor hombre.

Después de ti todo volverá a ser muy aburrido.






viernes, 14 de agosto de 2015

Lluvia de verano




El verano estaba siendo el más caluroso de los  últimos tiempos.   El bochorno y la humedad ambiental hacía pensar que estaban en el centro africano más que en el sur europeo.

La noche había traído una soporífera quietud.  El calor les había echo despojarse de buena parte de sus ropas. Él había pasado buena parte de la madrugada apoyado en el quicio de la puerta, fumando cigarros esperando a que una ráfaga de aire aliviara su calor. 

A primera hora de la mañana la lluvia de verano mojó la tierra ardiente, el olor a tierra mojada y cierta sensación de que el calor envolvía una atmósfera tropical despertaba a los que yacían en sueños en la cabaña donde estaban pasado unos días de descanso.

Las ventanas y la puerta abierta hacía que la lluvia se escuchara con fuerza, las aspas de la lámpara refrescaban sus cuerpos.  Él se levantó para beber agua, ella le pidió que volviera a la cama, jugó un rato acariciando los pies de su amante con los suyos.  Buscaba atención y juegos, él parecía estar hundido en la almohada.  La miraba pensativo sin tener intensión de hacer nada más que estar allí; hundido en la cama junto a la chica que más le divertía.   Ella pareció aburrirse de buscar atención sin obtener resultados, se levantó, se sentó junto a la ventana, como una niña que espera a que escampe para salir a jugar.

"Crees que escampará "

"Seguro,  si no lo hace tendremos que quedarnos aquí... para siempre" 

Ella apoyó los brazos cruzados en el marco de la ventana y dejó su cabeza caer sobre ellos.

"No me importaría quedarme  aquí contigo"

" Viendo llover, bebiendo mojito,  achispados todo el día tumbados en la cama y dejandonos hacer esas cosas que tanto nos gustan"

Ella no apartó la mirada de la lluvia, una de las chicas que pernoctaban en las cabañas vecinas salia corriendo para ir a la pequeña tienda de alimentación para comprar algo para pasar el día a cobijo.

"Me quieres?"

Eso le recordó que tendría que ir a compra ella también algo para pasar el día, no le apetecía comida rápida y tan poco sana,  haría algo que le gustara a él...

"Me quieres?" 

Se incorporó en la cama para volver a preguntárselo.   Vio como ella giró la cabeza y le sonrió  justo al mirarle.  Fue hacia él y se acurrucó en  su cuerpo como un ovillo de lana.

"No demasiado, lo justo supongo"

Ella sonrió y él le hizo cosquillas. Sabía que lo quería con intensidad.  Tanto como él.
Por  razones de diversión y juegos se inventaban que no se querían tanto, como si lo suyo fuera mas diversión que pasión.



*

Te quiero inapropiadamente y con impuntualidad.
 Te quiero cuando toca dormir, 
o hacer cosas serias, 
e incluso a la hora de tomar el té.
 Te quiero con urgencia cuando estás ocupado, 
y con desesperación si te vas
. Te quiero como punto de partida a cualquier lugar del mapa, 
y como punto de llegada a todos mis sueños.
 Te quise sin saber que existías,
 y sin poder apuntar tu nombre. 
Y ahora que te sé, te quiero, te quiero más. 
Te quiero imprudentemente,
 aunque no corresponda o digan que no se puede. 
Y esto es lo único que de verdad importa.
 Que yo a ti te quiero. 
Y punto final.

*