Páginas

♥ Entra y siéntete en casa ...

♥ Entra y siéntete en casa ...

martes, 11 de agosto de 2015

Aguas muertas





" Mis ganas de estar contigo no se crean  ni se destruyen solo se acumulan"


Lo leyó con desgana, lo borró tras leerlo, aquél mensaje instantáneo no era el primero que recibía. Sabía quien los escribía, lo conocía tan bien como para saber que no debía contestarle.  Aquellas palabras llegaban demasiado tarde. Hay amores que no se olvidan pero  no deben regresar.  El viento se llevó todos los sonidos, todas tus mareas y todo el recuerdo a  ti...

Hoy aquel mar agitado de corrientes impredecible, ese que nos retaba cada instante  a embarcarnos en una nueva locura, ese mar se ha secado y sólo veo un mar de arena, un desierto seco, inhóspito e implacable,  donde la falta de cordura nos regala un viejo  espejismo, un oasis que ya no es refugio ni hogar, donde sólo quedan tus recuerdos rotos y unas aguas que ni sacian  ni refrescan, solo queda un lodazal de aguas muertas...





sábado, 8 de agosto de 2015

Libre albedrío




Hacía semanas, meses... que aquella tormenta estaba sobre sus cabezas, sobre su casita a las afueras, sobre su infinita cama de dos metros cuadrados.  

Sus vidas no habían cambiado,  seguían prosperando en el trabajo, con sus amigos propios y comunes, los domingos de paellas en casa madre, y alguna cena  juntos con los amigos.  Pero una extraña grieta se había abierto en mitad de  la cama.  Ya no había besos ni charlas a media voz.  El móvil de él se encendía a media noche con el volumen quitado.  El verano estaba siendo uno de los más calurosos de los últimos tiempos y ni la ausencia de pijamas, ni el olor a  su crema hidratante perfumada, ni esas braguitas francesas que durante años habían sido tan letales conseguía que esa brecha volviera a unirse.   Él se quedaba dormido demasiado pronto  pero contestaba a ese  mensaje en mitad de la madrugada con una media sonrisa en sus labios.
Ella lo sabía,  estaba dejando pasar los días  con la esperanza que todo volviera a su cause natural,  aunque aquella noche,  mientras pensaba y lo observaba mientras él dormía el teléfono se iluminó, vibró y él como su tuviera uno de esos poderes extraordinarios de  los superhéroes que tanto les gustaban  abrió los ojos y cogió el móvil. Sonrió, escribió y volvió a cerrar los ojos.

"Estás despierto?"

"Si... "

Ella se volteó  dejando sus pechos que un día fueron tan irresistibles a la vista.  Aunque aquella noche, como tantas en las últimas semanas se habían convertido en  simple piel...

" Si algún día llegas a dudar entre estar conmigo u otra persona,  por favor... no me elijas a mi"

Y así fue como después de un par de días él eligió, ella se quedó en esa infinita cama que hoy era tan solitaria, si algo había aprendido en esta vida  era que los te quiero, los te amo, los abrazos, la atención y los te extraño, no se mendigan ni se van regalando alegremente  por la vida, son cosas que se ganan y que se les entregan a aquellos que realmente se lo merece.