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martes, 15 de enero de 2019

Consuegros



Aún estoy petrificado a causa del descubrimiento que llevo dentro como uno de los secretos mas increíbles que he podido tener en mi vida.

La última campanada sonó y todos gritaron y se abalanzaron unos  a otros para desearse un feliz año nuevo.  Clarita, con su lazo rojo en el pelo fue la primera en darme un beso, y fue ahí cuando ví a mi padre besar en la boca a Josefina, la madre de mi esposa, ella le dijo algo y le sonrió coqueta,  mi padre le pellizcó la cintura y le guiñó un ojo.  Solo ocurrió en dos segundos, en los dos segundos que tardó  Clarita en darme su besito a mí, pero lo vi con exactitud.

Ahora que han pasado un par de semanas de aquel gesto que descubrí por puro azar me he convertido en un espía aficionado, buscando algún que otro gesto o alguna mirada furtiva,  pero nada. 

Arturo, mi padre, se vino a casa después de enviudar, después de pasar por 4 hogares de la tercera edad, ya que ninguno le agradaba, en todos tuvo algún enfrentamiento debido a su mal humor, si, mi padre es uno de esos viejos gruñones.  Tuvimos que convertir el garaje en su cuarto y sala de estar privada porque según él,  el cuarto de invitados era un cuchitril, " una ratonera" fue la palabra que utilizó.  Y aquí lleva con nosotros 5 años. 

Cuando Josefina enviudó hace un par de años decidimos que se quedara igualmente con nosotros, ella aceptó de buen agrado el cuarto de invitados, de echo es una mujer sociable y alegre y solo pasa allí las horas que necesita para dormir. El resto de su tiempo lo pasa en la cocina o en el porche.

La verdad es que tanto mi mujer como yo pasamos la mayor parte del día fuera de casa, y ellos dos son los que pasan el día juntos.  Ahora recuerdo aquel comentario de mi esposa, " Tu padre está mucho más sociable, no gruñe tanto".  Y ahora cuando los fines de semana comemos los cuatro juntos me doy cuenta que es así.  No os puedo decir que me incomode o no me guste, simplemente me sorprende.  Mi padre y la madre de mi esposa tiene una relación secreta,  comparten su intimidad los días laborables y mantiene la discreción cuando sus hijos están en casa. Ese  es el plan. Esa es la situación de esta familia, mi esposa no sabe nada, o quizás lo sepa y mantenga el secreto como yo.

Puede que un día de estos me sincere con mi octogenario padre y le pregunte si quiere que ponga un armario doble en su estancia. 

Puede que guarde silencio, porque quizás ese sea el secreto de su felicidad.

El caso es que me queda claro que la vida te sorprende y que en cualquier momento te encuentras de bruces con lo inesperado.











8 comentarios:

  1. Hola Nieves.

    Ya lo dice la canción aquella, la vida te da sorpresas... A veces hasta agradables y todo xD

    Besos.

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  2. Se supone que no hacen mal a nadie, pues adelante. Nunca es tarde para rehacer la vida.
    Besos.

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  3. Qué hermosa y saludable historia, Nieves! Encontrar a alguien que nos acompañe en los años maduros es una bendición, y si es cercano y no se cometen infidelidades, cuánto mejor! Mucha felicidad para esa familia, exista en la realidad o no! Un abrazote!

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  4. Todos al fin y al cabo tenemos un corazoncito

    Besos

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  5. Creo que es preferible no meterse y dejar que ellos sostengan su secreto, tal vez es el alimento y la llama de la relación.
    Un cuento muy bonito, Nieves.
    Besos.

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  6. ¿Y por qué tiene que ser un cuento?. La realidad supera a la ficción muchas veces.
    Me encantó, Nieves.
    Un beso.

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  7. Que bueno!!!! que esa edad tengan ilusión y se relaciones me parece estupendo, nada tienen que justificar, son grandes
    DISFRUTA QUE YA NO HAY MALHUMOR jajajaja
    Besos

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  8. Qué lindo Nieves, me ha encantado!😊

    Besoss

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....