Recuerdo el desasosiego que me causaba escuchar aquel pensar de mi abuela .
No dejes ninguna silla separada de la mesa porque vendrá algún espíritu a sentarse en ella.
Han pasado muchos años, demasiados diría yo porque en mi mesa siempre hay una silla dispuesta para almas cansadas .
No había escuchado nunca ese pensar de tu abuela. Algo sabría.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muy bueno
ResponderEliminarSaludos
Y de madera noble que parece la silla. Mi espíritu acaba de sentarse en ella.
ResponderEliminarUn beso.