Me gusta jugar. Y sé que la
vida es puro juego. ¿Sabes jugar al póker?
- preguntó mientras expulsaba el humo de su cigarro-
"Un poco. No soy
profesional. Juego para divertirme" Respondió la chica con cierto
reparo, no le gustan la gente de apuestas y timbas.
"En
la vida y en el amor sobretodo, es como en el juego de póker, hay que apostar
todo, con el riesgo de perderlo todo"
Sentenció como si aquella frase fuera la ley.
Apagó el cigarro en el cenicero junto a la mesita donde estaba
sentado y se levantó buscando algo.
"A mi siempre me ha
dado miedo apostar demasiado, soy una perdedora innata. Yo no suelo triunfar,
ni en la vida, ni en el amor ni en nada"
Él se paró entonces. Encontró la botella de agua, la cogió y
bebió. Se le notaba aún más flaco que lo recordaba. Le gustaba la
silueta de su cuerpo desnudo en la penumbra de la habitación. Era un
hombre no muy guapo pero con un cuerpo razonablemente bonito. Era un hombre de
conversaciones. Era un amigo discreto y un amante salvaje.
“Pues
no te veo como una perdedora joder. De hecho tengo que decirte que no
suelo gastar mi tiempo en perdedores. Eres una mujer que me deslumbra a cada
rato. Tienes la sabiduría y la parsimonia del que observa. Sabes que
cuando algo se me tuerce no busco a nadie más que a ti. Y ni yo ni nadie
busca a cobardes o perdedores para que les saque del embrollo"
Deambuló mientras hablaba por la habitación. Se paró a los
pies de la cama. ¿Te gusta estar
conmigo? Cogió el dedo gordo del pie de la mujer y lo acarició de una
forma cariñosa. "claro que si...
"
Le pidió que volviera a la cama. Hacía ya un buen rato que se
había levantado. Se deslizó hasta apoyar su cabeza en su vientre. "Eres la única mujer que no me
pide que le haga el amor" Dijo mientras acariciaba las
braguitas. " Pero... - no
pudo evitar soltar una carcajada mientras él levantaba su mirada hacia ella
para reír también- Pero si quieres hacerlo constantemente".
"Me
gusta ver tu cara mientras lo haces"
" No me digas eso
que me da vergüenza"
"
Y me gusta esperar para que seas tú la que me pidas que te haga eso que te
gusta tanto..."
" Anda callante
!!! que me da vergüenza !!! " Se tapó el rostro con
las dos manos. Él aprovechó para escalar un poco más por su cuerpo y
besar uno de sus pechos desnudos. Cubrió entonces sus cuerpos con
la colcha.
"
¿Me quieres? ..."
" Claro que si
tontito..."
Poco a poco la conversación fue a menos hasta quedarse
dormidos. Ella tardó en conciliar el sueño. Recordó a esos
pocos hombres que creyó haber amado, esos que su corazón había elegido de
forma atolondrada y el tiempo los condenó al olvido. A veces abres los ojos y
descubres a alguien frente a ti que aspira a ser algo más que un amigo más, te
das cuenta que en la vida real no se dicen esas frases de película, que difícilmente
encuentras a alguien que atraviesa un océano de dudas para darte el calor
y el apoyo que tantas veces necesitas y tan pocas veces encuentras.
A veces piensas que las historias de amor solo se encuentran en las canciones,
que las personas son de contar mentiras, que la gente suele omitir las
cosas... y eso casi es mentir y entonces las cosas ya no suelen ser lo
mismo. Que un día abres los ojos y encuentras alguien tan imperfecto que
resulta perfecto para ti.
Olvidó a todos sus amantes. Se acurrucó en el cuerpo desnudo
de aquel amigo discreto y amante salvaje. Se debe ser un hombre valiente para amar a una mujer que le han ido vaciando el corazón a cucharadas. De carácter fuerte pero de corazón bueno. Se necesita mucho amor para curar las heridas de las desiluciones. Él había sido inteligente porque sabía que ella había dejado de creer en los sentimientos, solo creía en lo que estés dispuesto a hacer por ella. Por suerte ella ya no era
una niña, su corazón era el de una mujer abandonada tantas veces como
rescatada.
El suave roce de su cuerpo hiso reaccionar al durmiente...
"¿Quieres
hacerlo?" Giró el cuerpo hacia ella
Me ha gustado esta entrada.
ResponderEliminarLo tienen claro, se entienden, hacen lo que les apetece.
Una excelente manera de pasar el tiempo que tenemos sobre la tierra.
Y me gusto lo de amigo discreto y amante salvaje.
Mucho mejor que si hubiera sido al revés, amigo salvaje y amante discreto...andevasaparar.
Ese amante vale un imperio.
ResponderEliminarQue lo disfrute.
Besos.
Las desilusiones pasadas dejarán de tener importancia con alguien así.
ResponderEliminarMuy buen relato, Nieves, me encanta.
Besos 🌹
Buenísima Nieves!!!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho eso de amigo discreto y amante salvaje, Wow!!!
Besitos =)))
No hay nada como cuatro buenos meneos, con la persona que a uno le guste; ya sea amigo, amante o el butanero.
ResponderEliminarBesos Nieves.
No sé porque pero esas mujeres que se sienten perdedoras siempre me han atraído
ResponderEliminarBesos
Wow, un relato muy maduro, en el buen sentido. De realidad palpable. Y... Si, para mi es optimista y con un bonito fila. Eres una fiera escribiendo jajaja ^_^
ResponderEliminarUna hermosa historia para contar en la intimidad del blog, un abrazo Nieves!
ResponderEliminarMuchísimas gracias por vuestra compañía, visitas y comentarios que tanto me hacen sonreir.
ResponderEliminarBesitos y feliz día :)