Me pregunto si hay muchos como yo. Imagino que si, pero es algo que no se suele comentar, incluso creo que es una conversación rebuscada, pero aún así, joder, en ocasiones me siento tan incomprendida.
Soy amante de lo caliente. No penséis en eso. Soy amante de las duchas calentitas, con agua bien caliente. Imagino que viene a ser un efecto secundario al frío que suelo tener siempre. El agua caliente me reconforta, me calienta la piel y mis huesos agotados de tanta batalla.
Y este gesto tan sencillo como parece, se convierte en mi pesadilla. Porque cuando se convive con personas que odian (al parecer) el agua caliente, descubres en no pocas ocasiones que el agua está fría en plena ducha, helada, nada de templada como ellos dicen, cuando ese agua cae sobre mi piel siento como si me duchase en el chorro de la fuente del pueblo. Tengo que anunciar, a gritos para que alguien me escuche que regulen otra vez el termo de agua, o cambien la bombona de butano, mientras, permanezco en la ducha, helada, petrificada del frío, a medio enjabonar, o con el pelo aún por aclarar.
Ay dios, soy una de esas personas incomprendidas, amante de las duchas calientes, y como no, de las duchas compartidas, porque el planeta y la economía lo agradece. A veces en ese impasse de espera, muerta de frío y enjabonada pienso en esas duchas a la temperatura perfecta, perfectas. Y después de sonreír, deseo volver a ellas.
me too
ResponderEliminarNieves, dos de mis hijos sufren el mismo problema, su temperatura corporal parece ser inferior a la del resto, me encanta la ducha de la fotografía! Un abrazo!
ResponderEliminarQue impasses tan largos verdad????
ResponderEliminarBesos graduados.
Hola Nieves.
ResponderEliminarNo hay nada como un baño o una ducha de agua bien caliente.
Besos
Es una forma de poner a prueba a tu partenaire en la ducha: que sea capaz de cocerse como una gamba por tenerte contenta.
ResponderEliminarBesos.
También yo.
ResponderEliminarAgua muy caliente hasta en verano...
Besos 🌹
Mis huesos piden agua caliente, te comprendo
ResponderEliminarBesos
Como apuntan en el último comentario, yo ya no tengo los huesos para mucha agua fría, y aunque sea en verano me ducho con agua templada. Pero cuando era más joven de no ser que hiciese mucho frío, me duchaba con agua fría, así se me han quedado los putos huesos jajaja. A veces es muy jodido regularse el agua, porque depende mucho de la temperatura del cuerpo. Yo también te entiendo.
ResponderEliminarBesos Nieves.
Y dejan desconectada la ducha
ResponderEliminarBesos
Ay como me alegra ver que no soy un expediente raro para el estudio social :)
ResponderEliminarGracias por vuestros comentarios y arrancarme una sonrisa al leeros.
Besitos y feliz día