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♥ Entra y siéntete en casa ...

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martes, 3 de octubre de 2017

Birujinia





Ella era como una flor de invierno,  sencilla, curiosa, siempre tenía alguna pregunta y  no tenía que ser precisamente inteligente. De echo la gran mayoría de las veces, eran preguntas sencillas  de las que esperaba respuestas sencillas.
Ella era la princesa de Birujinia.

Birujinia no es un lugar.  No es un campo ni una ciudad, ni una tierra ni un cielo.  No tiene bandera ni fronteras.  Birujinia está donde ella se encuentra.  Ella es Birujinia. La hermosa princesa de las hojas de otoño, de olas de las mareas del sur,  de las manos frías que se cubren con guantes de lana con los dedos  a color.

Si quieres conocer Birujinia solo tienes que encontrarla a ella.  Solo tienes que pararte un momento en la vorágine de tus días y sonreírle.   Probablemente te invitará a sentarte, te regalará alguna historia y si eres especial te hará alguna pregunta.

Para ella las noches en compañía son las mejores
Puede que coquetee mientras jugáis a cartas
Le gusta que la dejes ganar
Con los días seréis como carne y uñas
Ella te  verá por dentro
Y aunque te parezca que te alejas, que andas perdido en un mundo de locura, desorden y caos ella seguirá estando cuando regreses.

Si la encuentras alguna vez. Quédate en Birujinia.   Quédate un rato.  
Hay lugares que tienen la virtud de descoserte las tristezas cuando las creías bien sujetas entre los pliegues de la felicidad. Hay lugares que tienen la virtud de descoserte las tristezas y echarlas a volar.







lunes, 2 de octubre de 2017

Y en fin...




Tardaste en llegar. 
Días que nunca llegan, que nunca llegarán.
El verano fue largo.
Tanto que nunca terminó. 
Me quedé esperando la luz dorada de ese amanecer.
Volví a casa.  Con mi mejor vestido y el perfume de las fiestas.
Volví a casa con mi ropa interior sin estrenar.
Quería quemarme con el café contigo por la mañana. 
Que me abrazaras por la espalda al despertar mientras me dabas  besos.
Que me dijeras que todo iría bien. 
Yo sonreiría al pensar que no necesito que las cosas vayan de otra forma. 
Hubiera querido que me cogieras de la mano,  perdernos y encontrarnos.
Mirarte y que sin palabras nos entendiéramos. 
Contártelo todo y que me lo contaras todo. 
Que por la noche nos hubiéramos duchado juntos mientras desafinábamos cantando alguna canción. 
Hacer nuestra cena  favorita, y terminar haciéndote el amor después, como postre. 
Que me dejaras quedarme luego a dormir. 
... Y que llegaran los domingos y no fueran aburridos. 
 Que ningún día de la semana fuera duro si tú estás a mi lado. 
Quería darle  un poquito de sentido en mi vida. 
Alguna razón (tu mirada) para creer que merece la pena seguir, sentirse vivo, ya sabes. 
Y que pasado el tiempo llegáramos a ser lo más bonito que hayamos tenido. 
Y poder recordar siempre aquellos días mirando las estrellas;
Mientras te decía  muy bajito... gracias por existir, y por haber llegado, y por quedarte, a pesar de todas las razones (mis cicatrices) para irte. 
Quizá este verano no deba terminar, 
Pero que culpa tengo yo si soñar resulta demasiado bonito. 
A veces creo que, 
De no soñar, 
Hace tiempo que estaríamos muertos. 
...Y en fin.