Los días de playa en familia...
Como olvidarlos, nuestra familia era de las que 15 días en el camping de Conil estaban garantizados, el camping siempre nos lo prestaba un compañero de trabajo de mi padre.
Mi padre, mi madre, mi hermana, mi hermano, yo.... nuestra perra, nustro hamster, nuestra torruga... todos montados en el ford fiesta verde metalizado dirección LA PLAYA.
Recuerdo un día que nuestro entretenimiento fue sacar el hamster por la playa. El animal desaparecía por los arenales y volvía a aparecer a tantos metros, los vecinos estaban ya hartos de ver aquél "ratón" salir de pronto de la tierra, nosotros nos divertiamos de los aspavientos que hacían la gente...Hasta que mi madre se percató de la diverción y nos cortó el rollo.
- Meter al hamster en la jaula si no quereis estar otro día mas castigados!!!
Era ya nuestro segundo día castigados por haber llenado de tierra a mi hermana justo después de haberse untado el bronceador, la arena se le pegó a consciencia... nosotros que sabíamos lo escrupulosa que era no pudimos evitar echar una poca de arena al viento justo en el angulo que ella se encontraba.-para que pareciera un accidente-
... Y allí estábamos aburrido a pleno sol, en pleno castigo y sin poder bañarnos hasta que no pasaran las 3 horas de la digestión... SI TRES HORAS!!! -eso con mi madre no era negociable-
- A que jugamos!!! Exclamé
- A nada, no podemos hacer nada!!! Mi hermano ya empezaba a desesperarse.
Pero era una Regla de Oro no estar castigados solos, si nos castigaban a algunos de los dos, el otro siempre acompañaba al castigado.
- VEO VEO
- QUE VES ??? respondí al segundo
- UNA COSITA QUE EMPIEZA POR.... Miró a su alrededor.
- POOOOOOORRRRRRRR.... L
- Licuadora... Inventé.
- Te lo has inventado. replicó.
- Lazo
- no
- limón
- no
- labios
- no
- luna
- no es de noche
- pues miralá está ahi. señalé al cielo
- pues tampoco es
- leche
- no
- lunares
- no
- DAME UNA PISTA!!!!
- no
- PUUUUUUFFFFF esto es un rollo.... mmmmmm.... Libélula!!!
- yo no veo ninguna
- Pues yo si la he visto.
- Libélula tampoco es. dijo con sorna
- ladrillo
- no
- linterna
- no
- mmmm mmmmm LOTEEEEEEEEROOOOOOOOOO!!!!!! Grité desesparada teniendo la certeza de que esta ves había dado con la palabra.
Mi hermano puso una cara de asombro. Puso una mueca con la boca en forma de OOOOOhhh... Quizás había gritado demasiado...
Entonces descubrí que el hombre que iba de sombrilla a sombilla vendiendo lotería miró justamente a donde me encontraba, me miró a MI, no había duda, me quedé paraliza. Mi hermano se tumbó en la toalla y se reia a plano pulmón. El hombre cada vez estaba mas cerca y ya me enseñaba la ristra de cupones con cara sonriente.
- Ahora que le vas a decir... Mi hermano no paraba de reir.
El hombre se quedó parado junto en nuestra sombrilla y mirándome, con los ojos muy abiertos exclamó....
HAY LOTERIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIAAAAAAAAAAAAA.
Me miraba a mí alli parado. Claro !! le había llamado a plano plumón.
Mi madre que estaba en la orilla jugando con mi hermana se acercó al ver al hombre allí.
- ¿Qué ocurre? preguntó mirando fijamente a mi hermano que tenía las lágrimas saltadas de tanto reir.
- Señora su niña me ha llamado para comprar lotería. se le notaba un tanto enfurruñado
- Como comprenderá usted mi niña, es eso una niña y no creo que compre ningún cupón de lotería.
- Quizás haya sido usted quien le ha dicho que me llame.
- Caballero esta confundiendose, yo he llegado al verlo aquí con los niños.
- Bueno señora!!!! me vas a comprar lotería o no?
Mi madre me miró y claro, con sus ojos de madre descubrió que la había liado otra vez, mi hermano comenzaba la táctica de dicimulo, yo con esa cara de "ha sido sin querer" y el hombre alli con el sudor callendole por la frente y con pocas ganas de ser la distracción de dos niños con ganas de cachondeito.
- Deme uno para mañana. Se dirigió a coger la cartera.
- Algún número señora.
- El que me dé esta bien!
Al marcharse el LOTERO mi madre nos recordó que posiblemente aquel fuera el último año que iriamos a la playa.... No puedo mas con vuestras cosas!!!
Hubo muchos mas veranos, aquello sólo era una advertencia para que nos pusieramos firmes... cosa difícil de conseguir.


