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viernes, 24 de marzo de 2017

Hacer las paces con Guisante


Guisante se ha enfadado. Y por una vez él era inocente.  Las mujeres suelen ser a veces raras, y su morena le soltó que ya no más.  ¿Pero que es lo que había hecho?  Nada... de echo en los últimos tiempo se estaba comportando tan decentemente que casi no se reconocía.  Sin embargo ella había decidido zanjar una historia que sin ser nada, era todo.

Dos meses, dos jodidos meses sin saber nada de ella y de pronto  vuelve a estar sentada en el sofá de casa,  descalza y con las piernas enroscadas de una forma imposible.  Sabe que su distanciamiento no tenía mucha explicación, más que el agotamiento de saber que su guisante no será nunca nada más allá que su amante divertido. 

Guisante a pesar de todo se alegra, olvida los constantes intentos fallidos de acercamiento.  Las mujeres suelen estar un poco locas y su morena no era excepción.  Así que aquella noche se esforzaría en dar esa versión de él que  sabía que a ella le gustaba. 

Una llamada interrumpe el reencuentro. Un amigo que regenta un bar de barrio necesita la ayuda de guisante para que le eche una mano  en la cocina, el cocinero le ha fallado.  Guisante y su morena van al bar.  Croquetas, pavías y aliños variados.    Hay tiempo  de sobra para su elaboración  y el dueño del bar los deja trabajando en la cocina con el bar cerrado.  No abren hasta pasadas las 8 de la tarde.  
Los dos trabajan sin descanso, la cocina termina  cubierta de harinas y masas.  Ella parece  dar por terminada su tarea, él descubre que su pelo está alborotado y  algún botón de su camisa  se ha desabrochado.  La abraza por detrás y le besa el cuello.  Aunque ella parece estar receptiva mira el reloj descubriendo que falta 15 min. para abrir el local.  Guisante le susurra y la voltea y la coge en brazos y la sienta en la encimera.  " Guisante, son menos diez"   él la besa, no escucha nada.  Ella se deja hacer, y se anima por momentos mientras observa las manecillas del reloj que avanzan frenéticamente.  "Guisante.... que es la hora, que van a llegar, que ... "  siente como sus bragas dejan de estar. Ella se deja caer y... olvida el reloj, los minutos que avanzan y tan solo siente a su amante guisante,  la hace reír  y olvida casi todo, hasta que el ruido de un portazo los alerta.  Saben que se tarda 7 segundo en llegar a donde ellos se encuentran. Guisante se desacopla,  se reajusta y ella da un salto para bajar de la encimera y busca sus bragas  descubriéndolas en la encimera bien cubiertas de harina.  El dueño del bar entra, ella en un último acto reflejo se mete las bragas en el bolsillo.  Todo aparenta normalita. El amigo saluda y se siente aliviados de que el asunto de la comida se haya solucionado.   Guisante y su morena aún están agitados y el dueño del bar disimula, hace creer que no ve como  están cubiertos de harina y masas por toda la ropa y que su amigo lleva el pantalón aún sin abrochar.

Ella se adelanta al coche, y él se queda rezagado despidiéndose de su amigo.  "Espero que termines la faena cuando llegues a casa". Guisante le guiñó el ojo dando por echo que así sería, pero cuando se acercó a ella y vio  con la carita que lo miraba, sabía que aquella noche al menos tendría que volver a escuchar los reproches y  ese enfado tonto que tienen las mujeres, que más da si el dueño del bar del barrio  sabía que llevaba las bragas en el bolsillo.   Las mujeres a veces no hay quien las entienda.







11 comentarios:

  1. Jajaja, si, a veces ni ellas se entienden

    Besos

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  2. Jajajajaja pero qué importa???? ni que nunca hubiera visto unas bragas el dueño.... :P


    Besos y buen finde Nieves =))))

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  3. Menudo calentón. No hay mejor forma para comenzar el fin de semana. Un abrazo,

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  4. Hicieron una lindas paces, entre sartenes y harina... y con una buena perspectiva de seguir después.
    Que ella se divierta con Guisante y no le pida peras al olmo.
    Besotes, Nieves.

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  5. Ya tienen faena, pobre Guisante lo va a dejar hecho puré.
    Besos 🌹

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  6. Me gusta que hayan encontrado uno de los muchos usos de la cocina.

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  7. Creo que ella se enoja para luego reconciliarse con más pasión, un abrazo Nieves!

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  8. jajaja muy buena tu pìcara historia de hoy
    Besos

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  9. Guisante está condenado de por vida.

    Besos.

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  10. Es difícil disimular rebozados en harina, je, je. Un abrazo.

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  11. Muchas gracias por vuestros comentarios, y creedme que todos me provovan una sonrrisa.

    Besitos y sed felices. :)

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