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Entra y siéntete en casa...

domingo, 26 de febrero de 2017

Un sábado con mi amante guisante





Llamó al timbre. Dos veces.   Al no obtener respuesta ella abrió la puerta, ¿Guisante, estás en casa?. Él la escuchó y gruñó desde la cama.  ¿Pero todavía estás en la cama?.  Ella entró un poco despeinada, con amplia sonrisa y con ganas de Sabadete.  Se le notaba en la mirada.   Hola !  Se quedó parada en la puerta de la habitación.  ¿Que haces aún ahí, estás enfermo?.  No. solo tenía ganas de quedarme aquí un rato. Omitió los verdaderos motivos.   Ella se sienta en la cama  junto a él, esperando su beso, y él se lo da. No demasiado apasionado.  La vecina lo ha visto. ¿El qué? Como me quitaba las bragas antes de llamar al timbre. Estas loca.  Lo sé pero no pensé que en esos 5 segundos que tardo en quitármelas apareciera alguien con las bolsas del mercadona en la mano.  Ella se acomoda a horcajadas sobre él.   Guisante descubre entonces que ciertamente bragas no lleva.   ¿Qué te pasa estás rara, qué hora es ?  No sé las 10 y algo.  Ayer vi a Carmen, me dijo que.... - cogió las manos de guisante y las puso sobre sus pechos-  que... -dudó un momento- ¿Como se llama su novio?.  Pablo.  Que Pablo se había comprado un coche y que quería que le echaras un vistazo.  Ella le besa. Él lo intenta. Dice que tiene algo, un fallo de no sé qué, la verdad en esas cosas del motor ya sabes que me pierdo totalmente. Le quita la camiseta a su amante.  Me dijo que si quería ser dama de honor en su boda. ¿Sabes que se casa no?  A mi la verdad que no me apetece. Lo vuelve a besar, se quita el vestido y se queda en sujetador.  Eso de tener que elegir vestido, y que seguro  tendrá que ser rosa, y las pruebas y todo el rollo ese.  Le he dicho que estaré fuera en esa época. Acaricia la barriga de guisante.  Así que tenemos que planear algún viajito para esos días.  ¿Donde?.  Eso es lo de menos, donde sea. Quítate los calzoncillos...  Guisante se los quita y los lanza a distancia. Ella vuelve a su posición inicial.   ¿Tú crees que se molestará? Cuando veas a Pablo ya le dices lo que sea.  Vuelve a besarle.  Yo no le digo nada, que a mi me lía y termino yendo a la boda.   Por fin ella se calla.  Guisante no está en su mejor mañana. Lo intenta. Ella cae panza arriba sobre la cama y él acoplado en ella la mira entregada, con ganas.  Él tiene ráfagas de la noche anterior, las risas de sus amigos  aún hacen eco en su cabeza. Las bromas de aquella camarera... Se nota lento y descompasado. Ella cambia  de aquí a allá. De pronto él se va dando golpes con el cabecero de la cama.  Siente cierto malestar y desgana, boca ceca y cierto mareo le nubla.  Ahora de pacá pallá.  Media vuelta, giro con tirabuzón, buceo de apnea, descenso por los rápidos del rio grande, mortal con doble tirabuzón por fin... caída libre en el vacio.   Te quieros y un segundo de muerte. 
¿A que dedicaremos el día?  ¿Vamos a donde Pablo a ver el coche y así hablas de ese vestido? Ella lo mira.  ¿Estas de broma no?   Se miran y se ríen, a carcajadas. Entonces él siente de nuevo el cansancio, la cabeza le va a estallar, la boca ceca. Está realmente mal...

Él aún tumbado pensaba que no debió tomar taponcitos ayer en ayunas, por eso hoy se había perdido salir con la moto con un amigo.  A cambio había estado allí cuando su morena llegó. Siempre llega  a casa temprano aún sabiendo que él no estaba. Le gusta estar allí esperándole con alguna ocurrencia de las suyas. 

Ella estaba tumbada junto a él pensando que se le notaba cansado, seguro que había tenido una semana dura, y que ayer llegaría tarde agotado de tanto curro y ella presa de sus pensamientos más censurables se había quitado las bragas en la puerta y lo había asaltado de buena mañana.  Pobre guisante... Tiene tanta paciencia y es tan bueno.

Durante el resto del día ella fue una señorita. De hecho ella lo es todo el tiempo. Solo guisante conoce su faceta más chiflada. Él en cambio está todo el tiempo desvariando y solo con ella se siente un hombre corriente.  Y eso a él le gusta. Le gusta mucho.


Cuando se levantó de la cama vio  el cascabel de su morena loquita tirado en el suelo. Tanta agitación y trajín lo había hecho caer de su cuello. Lo recogió y se lo colocó con amabilidad.








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http://encuentrosantesdelalba.blogspot.com.es


11 comentarios:

  1. Una mujer que no anda mirando detalles y toma las cosas como son, un abrazo Nieves!

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  2. Tengo que conseguir que me despierten así.

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  3. San Guisante de la Paciencia Infinita.

    Besos.

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  4. Una mujer de las que no cuenta sus aventuras... ;)

    jajaja

    Besos =)))

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  5. entre la sensualidad y las cosas corrientes, muy bueno
    Abrazo

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  6. Lo de quitarse las bragas en la puerta, tiene su morbo. Yo a partir de ahora me quitaré los calzoncillos.

    Besos.

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  7. Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios tan simpáticos :)

    Besitos !!

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  8. Divertida relación, ésta del amante Guisante!!!
    Mil besos!!

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....