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miércoles, 14 de diciembre de 2016

La navidad con GuisanTe





Habían escuchado hablar de él claro.  Tenía su nombre, con sus apellidos, bien bonito que era... pero todos lo conocían como Guisante... mi amante guisante.

Estas navidades se presentían distintas. Realmente no sabría explicaros porqué las sentía así pero de pronto pensé que me apetecía incluirlo en la lista de invitados, junto a mi reducida familia y mi pequeño grupo de amigos.

Todos estaban encantados por la noticia.  Por primera vez en una eternidad me animaba a ir a un evento acompañada y sentarme a la mesa junto a una persona mayor de 11 años.  Ya que todos los niños se "pelean" para  tenerme a su lado, tener quien les quite las mijitas del plato que no gustan, pelarles las gambas o hacerles los montaditos de filete de una forma distendida y alegre.

Pensé...  así, a lo loco, que sería una fantástica idea tener un encuentro anterior con la familia, para que el día de navidad no fuera el nuevo a conocer.  Romper el hielo en un almuerzo cotidiano y que todos saciaran el cotilla que llevan dentro.

Mi familia es entregada, aún más que yo.  Mis amigos alocados, aún más que yo.

Mi amante guisante llegó a la hora justa.  Todos lo saludaban y abrazaban dándole la bienvenida.  Yo le veía con esa cara de SOS de vez en cuando, pero decidí no ir a su rescate y dejarle  integrarse.  Mi cuñado lo surtió de cervezas mientras le enseñaba su última adquisición, un coche de segunda mano, que al parecer había sido una compra maestra.

Mi madre le preguntaba si quería algo, si estaba  agusto. De vez en cuando se le acercaba para decirle sus cosas;  cosas bonitas que conociéndole, le abrumaban y le entusiasmaba al mismo tiempo.   Todos le dejaron presidir la mesa.  Yo me senté a su lado. Todos le acercaban los platos. Le hablaban y le hacían reír.  Los niños le preguntaban cosas.  Su copa de vino siempre permanecía llena.  De vez en cuando ponía su mano descansando en mi pierna, buscando la complicidad y apoyo conocido.


Varias horas después, decidió marcharse en el momento adecuado. Se despidió de todos  amablemente.  Mi madre le abrazó recordándole que lo esperaba en Nochebuena y los demás le expresaron lo encantados  que estaban de haberlo conocido y poder contar con él para eventos futuros.

Le acompañé hasta el coche que estaba prácticamente en la puerta de casa.

- Muchas gracias, creo que nunca, en ningún lugar me han tratado así. 

- Ya te lo comenté, mi familia es como yo pero empoderando todos los sentimientos a la máxima potencia.   Ya te dije que yo soy la menos cariñosa de todos, la más seria, la más introvertida en muchos momentos de la vida.

- Pero es que conociéndote a ti me parecía imposible ser más que tú.  Nunca ha habido nadie como tú en mi vida. Eres como un regalo que cuando lo abres piensas que debe ser para otra persona, que alguien va a aclarar en cualquier momento la  terrible confusión.  Que tú estés conmigo y que me hagas sentir así es algo que no he llegado a sentir nunca.

- ¿Pero como te sientes?

-  Importante, cuidado y  ya sabes...

Guisante era así, un poco tontuelo en los momentos románticos. Podía soltarte cualquier burrada pero cuando quería expresar  sentimientos íntimos siempre se quedaba sin argumentos.  "ojalá tuviera yo una familia así cada día"  Se acercó  para abrazarme, me susurró un Gracias y yo le di un beso en la mejilla, le dije que ya tenía esa familia, la acababa de conocer.  Guisante me buscó lo labios y me besó, me pidió que durmiera con él aquella noche.  Y yo acepté, las noches suelen ser muy largas y frías en estas fechas.  Tengo una vida llena de cosas que hacer, amigos y familia, trabajo, estudios, un quehacer continuo... pero por las noches mi cama siempre es demasiado grande.  Dormir con guisante es mi regalo, ese que encuentras inesperadamente.  Posiblemente podía haber elegido a algún otro hombre bueno pero él está siempre atento, siempre en guardia para venir a rescatarme.


Ahora todos esperan a Guisante en Nochebuena






12 comentarios:

  1. Que Guisante forme parte de esa hermosa familia cuanto antes! Un abrazo Nieves!

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  2. No me agradan esas reuniones y en ese sentido me importa un pito si les caí bien o mal, yo no me canse de decirle me estoy casando contigo no con tu familia, ni tu con la mía.

    Besos

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  3. Un Guisante así no hay que dejarlo escapar.

    Besos Nieves.

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  4. Me gusta Nieves y seguro que no habrá tristezas, eh?? ;)

    Besos tristes !

    jejeje

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  5. Un Guisante muy peculiar, Nieves, si os queréis, para adelante, ya nos contarás...
    Lo mejor para vosotros.
    😘 🌹

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  6. Ohhh pon un Guisante en tu vida.. y cuando lo encuentres no lo dejes escapar!!
    Mil besos!

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  7. Guisante tiene pinta de farsante.
    Avisada estás.

    Besos.

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  8. Te ha salido un cuento de tu vena romanticona.

    jejejeje

    Que bueno es ser aceptado con normalidad en lugares que vas a habitar con asiduidad en el futuro. Que te llenen de razones para volver.

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  9. Esas presentaciones siempre crean tensión e inseguridad en el nuevo a integrar.
    Guisante tuvo suerte, porque lo recibieron con calidez.
    Muchos besos, Nieves.

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  10. Que bella historia, gracias por compartirla
    Besos

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  11. Guisante es un buenazo, eso es lo que es. Un abrazo.

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  12. Muchas gracias por vuestros comentarios que siempre me provocan una alegre sonrisa.

    Feliz fin de semana amig@s

    Besitos :)

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Hola chic@s!!!!
Gracias por visitarme, por estar y compartir tus pensamientos....